Juan Carlos Lazo: Busco al artista que busca

Por Artemis Nader y José Antonio Parra.


¿Galería de arte o mercado en serie? Dejamos ver tras bastidores. Artistas-personajes enfrentados a la voracidad del mercado, a su lado salvaje y a la vertiginosa carrera de la globalización. La tríada artista-galería-coleccionista es armada como una precisa maquinaria de reloj bajo la lupa del galerista. Juan Carlos Lazo, desde un rincón de la periferia, El Hatillo, nos abre el telón de su galería XXX. Que empiece la función.



José Antonio Parra:
Juan Carlos, ¿cómo ha sido tu evolución en tanto que galerista? Tengo entendido que vienes del mundo teatral.

Juan Carlos Lazo: Estuve tantos años en artes escénicas como he estado en artes visuales. Me ayudó mucho haber estado involucrado con artes escénicas porque el arte contemporáneo es un evento, una producción.

Artemis Nader: Una puesta en escena. El montaje de la exposición.

JCL: El arte contemporáneo es un espectáculo, tiene que promoverse, difundirse, realizar una buena puesta en escena de la obra. Me gusta tratar con artistas que llevan años trabajando.

JAP: ¿Acaso la cartera del cliente es una comedia humana?

JCL: Quizás. Eso es también parte de nuestra contemporaneidad.

JAP: ¿Será la razón del mercado?

JCL: En el museo, el artista puede plantear instalaciones enormes y dar más vuelo a sus ideas. En una galería se trata de colocar la obra en determinadas colecciones, es una forma de promover al artista. La función del galerista es importantísima porque es quien conoce a críticos y coleccionistas y de esta manera puede ayudar al artista a desarrollarse. Soy un promotor, me empeño en el artista y discuto con él la obra que está haciendo para que se guíe dentro del planteamiento de una galería. Trato de que la obra sea propia del artista y que al mismo tiempo se promueva.

JAP: Por un lado está el olvido del romanticismo y por otro lado la caída en la trampa del mercado. Un poco truculento ese juego.

JCL: Por supuesto que hay trampa, pero en el mercado internacional: esos grandes mercados de arte en donde se fabrican artistas. Aquí en Venezuela no tenemos tanta trampa. Para mí el trabajo siempre debe partir de una investigación. Hay artistas que en un principio estaban investigando pero una gran galería los captó y los transformó al depositar en su cuenta una gran cantidad de dinero con tal de que “produzca” lo que el galerista le pide.

JAP: ¿Al artista se le escapa lo salvaje o el galerista lo domina?

JCL: Hay diferentes tipos de galerista, el que tiene un artista y lo obliga a hacer lo que él considera que está dentro del mercado, y los galeristas serios que trabajan con el artista y entienden sus cambios, cambios que algunas veces son comerciales y otras veces no. Y tú por eso no tienes que desechar al artista sino más bien comprometerte con lo nuevo que está haciendo. Ahí está el meollo. Por eso es que los artistas deben ser muy fieles a las galerías y deben saber en qué galerías se meten y con quien se meten.

JAP: Ahora, el respeto a ese aspecto salvaje del artista más que al aspecto investigativo, ¿cómo lo verías tú?

JCL: Creo que todo es válido. Pero yo trabajo con la investigación junto al artista y la difusión del artista.

AN: ¿Trabajas con los nuevos talentos?

JCL: Empecé en la galería creyendo que iba a promover nuevos talentos. Quizás unos chamos que me hicieran una loquera. Pero después me di cuenta que en Venezuela necesitamos, primero, reafirmar el mercado.

JAP: ¿Y el fenómeno meteórico? Como ocurrió con Basquiat en los ochenta.

JCL: Eso es muy difícil ahorita. Nosotros nos tenemos que centrar en la realidad. Yo tengo una galería en Caracas, promuevo arte contemporáneo venezolano, mi riesgo está dentro del ámbito cultural nacional, exponiendo a los contemporáneos consolidados y a los nuevos talentos que tienen tiempo trabajando. Tengo que reafirmar el mercado de esos artistas contemporáneos y dejar a los modernos atrás. Hablan de artistas emergentes y no se dan cuenta que en Venezuela, artistas que llevan trabajando veinte años, son emergentes, porque todavía no son reconocidos afuera. Creo que tenemos artistas que necesitan más promoción a pesar de que hayan expuesto afuera. No hay suficientes galerías en Caracas que se arriesguen con lo contemporáneo. Juegan un poco con lo contemporáneo y con lo moderno, pero no se arriesgan. La línea de mi galería busca consolidar lo contemporáneo y servir de plataforma a los creadores que estén activos en el ámbito artístico.

JAP: ¿Cómo planteas tú lo contemporáneo? ¿Cómo lo definirías? Hay muchas tendencias.

JCL: Todo está en la investigación. Busco al artista que busca, que investiga, que sea versátil, que se plantee el espacio y cree algo allí.

JAP: ¿Una obra con diferentes lecturas en el tiempo?

JCL: Pero también que esté muy en el presente.

JAP: ¿Se pierde la vanguardia o se reafirma la vanguardia?

JCL: Se reafirma la vanguardia cuando crees en el peligro. Sudo mucho junto con el artista, a que verdaderamente penetre dentro del mercado, porque creo que la obra no se vende, se compra. Si la galería le da el peso de artista al artista, y él se compromete contigo a hacer una lucha, entra en un mercado. Hay un público que ya agotó sus paredes, sus sitios, sus espacios pero hay un nuevo público joven que se está arriesgando mucho más, que quiere algo nuevo, una pieza bien interesante que pueda dominar un espacio, y ahí está la versatilidad del artista, dominar el espacio dentro de la casa de un coleccionista. Hoy en día los artistas no se encierran en un formato, más bien quieren abrirse a todo tipo de posibilidades.

JAP: ¿Te ha tocado trabajar con artistas personajes o personajes artistas?

JCL: Trabajo con amor. Me gusta la parte del artista que discute lo que está haciendo, lo que va a hacer.

JAP: ¿Cómo ves tú la inducción del fenómeno kitsch en estos tiempos?

JCL: Existe lo que llaman Un Nuevo Arte Barroco, que va también por lo que son las nuevas tendencias.

JAP: Todo lo que tiene que ver con el Sagrado Kitsch. Te conectas con eso desde el momento en que me dices que trabajas con amor.

JCL: No sufro con artistas complicados.

JAP: ¿No serán los artistas complicados los que puedan dar cierto registro?

JCL: Todos podemos ser complicados, existe una comunicación mutua de amor y complicación entre el galerista y el artista. Pero no creo mucho en Divos, sino en personas que están respirando, buscando.

JAP: ¿Qué se está haciendo ahorita?

JCL: Mucho está saliendo de la calle, por ejemplo Galeano es un modisto que ha transformado las calles de París.

JAP: Fíjate que en Galeano justamente se conjugan el aspecto salvaje con el mercado, como lo hizo Yves Saint Laurent en los sesenta.

JCL: Creo que el artista hoy en día está planteándose ese aspecto salvaje. Y ese aspecto salvaje en la forma de la no-intelectualidad. Son artistas a los que verdaderamente les importa un bledo la investigación de quien fue Picasso, más bien se plantean Internet o la revista Vogue, la gente que camina en la calle. Cero intelectualidad.

JAP: Registro de la vida cotidiana.

JCL: Hoy hay un movimiento fuerte de lo que se llama Tendencias, un camino a otro modo de ver en el arte. Definitivamente, el arte contemporáneo es el fin del arte.

JAP: Es un fenómeno colectivo, también estamos entrando en el período post-literario.

JCL: Pero es un fenómeno poco intelectual. Poco investigativo.

JAP: Para mí es un afloramiento del inconsciente. Quizás la labor del galerista está en la investigación y la del artista está en dejar aflorar el lado salvaje.

AN: En la medida en que consiga su meta, el galerista va a tener la obra para poder exponer y vender.

JCL: Lo veo al contrario, la investigación está con el artista, la labor del galerista es la de guiarlo.

JAP: ¿Hacia donde?

JCL: Hacia un mercado fuerte. Guiarlo a que coloque la obra dentro del mercado, en ciertos y determinado museos y colecciones. Y a que encuentre su camino.

JAP: ¿Cuál sería la meta o el camino?

JCL: No creo que exista un fin. Prácticamente en el arte la meta es inimaginable. Hay que vivir el presente.

AN: Una de las tendencias ahorita es la fotografía. Hay trabajos fotográficos de miles de cosas, bien sea vistos desde un avión o hacer arte cinético sobre una escalera en una biblioteca. La fotografía en sí es más bien muy realista. ¿Cómo ves esa tendencia aquí en Venezuela?

JCL: Aquí todavía hay mucho camino que andar. Hay que respetar ciertas normas, criterios. Hay que educar al público acerca del coleccionismo de fotografía. Es verdad, en Europa, la fotografía está en boga, pero en Venezuela cuesta mucho vender una fotografía.

JAP: ¿Qué pasa con el mercado venezolano?

JCL: Tiene muchas restricciones y muchos prejuicios. Somos jóvenes y quedan pocas galerías, menos personas que se arriesgan. Hay galerías que se han dedicado a sobrevivir. Si crees en lo que haces vas para adelante, pero hay que tomar la realidad del país en cuenta.

AN: Entonces, el trabajo del galerista es un trabajo doble, trabajar con el artista y trabajar al coleccionista a la vez.

JCL: Cuando uno tiene una gama de artistas, uno puede jugar un poco con eso. No es lo mismo que te presenten un solo artista. Con varios tú puedes plantearle un panorama de posibilidades al cliente, pero siempre dentro del lenguaje contemporáneo.

JAP: En todo eso que tiene que ver con la búsqueda, una definición para el cliente en Venezuela dentro de la concepción seria del coleccionista que busca arte, ¿cuál sería?

JCL: Existe un gran problema, tenemos grandes colecciones de arte pero en instituciones. Existen pocos coleccionistas de arte. Esa es otra función del galerista, guiar al cliente a que forme una pequeña y seria colección.

JAP: Cuando el arte pasa a la parte corporativa, ¿no le da una connotación un poco fría?

JCL: Al contrario, las colecciones serias en Bancos e Instituciones reafirman al artista dentro del mercado, es un aval, y es importantísimo que existan ese tipo de colecciones sobre todo si son de arte contemporáneo.

JAP: ¿Lo contemporáneo siempre existirá bajo el emblema de lo contemporáneo?

JCL: Creo que no, creo que el término contemporáneo va a desaparecer.

JAP: ¿Hacia donde iremos entonces?

JCL: Hacia las Nuevas Tendencias.

JAP: Qué poético.

JCL: Tendencias. Cada quien que haga lo que quiera.

JAP: ¿Tiene que ver con la fragmentación que estamos viviendo en el mundo en este momento?

JCL: Con la globalización más que con la fragmentación.

JAP: Pero la globalización trae consigo la fragmentación, porque es un fuerte bombardeo al imaginario.

JCL: La globalización y el respeto a las minorías. Los artistas llegan a ser una minoría.

JAP: Los artistas han acumulado un poder inaudito en estos tiempos, desde que rompieron con el paradigma del artista romántico, se fueron hacia el mercado y se volvieron voraces.

JCL: Eso también es muy antiguo. Una verdadera obra de arte siempre tiene un sentido de la verdad que rebota en el espectador.

JAP: Como un espejo.

JCL: Simplemente, una verdad que rebota.

JAP: Pero, ¿acaso la verdad existe?

JCL: El artista es aquel que trabaja con verdad. El que logra que su verdad se refleje.

JAP: ¿Reflexión en tanto pensamiento?

JCL: Existe siempre esa parte romántica de que con lo que haces vas a cambiar al mundo y el artista debe creer en su verdad, por supuesto que ésta no será necesariamente la verdad del otro, pero al plasmarla es una verdad.

JAP: ¿Algo más que decir?

JCL: Soy galerista por convicción. Me gusta lo que hago. El galerista a diferencia de otras profesiones tiene que amar lo que hace, trabajar con convicción. El que se mete a galerista pensando que se va a hacer millonario está muy alejado de la realidad.

JAP: Conectado, totalmente con amor.

JCL: Conectado totalmente, con amor.



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