Concurso en la Universidad Simón Bolívar:
La poesía hecha en casa
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Artemis Nader
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Recientemente, en las instalaciones de la Universidad Simon Bolívar se
llevó a cabo un evento muy particular, la XIV Semana de Estudios Especiales.
Dentro de esta semana asistí en calidad de jurado al concurso de poesía
Iraset Páez Urdaneta, la Poesía hecha en casa, organizado
y conducido por Ingrid Salazar, coordinadora editorial de la revista Universalia.
Me sorprendió mucho la gran motivación que encontré en estos jóvenes,
todos estudiantes de carreras científicas, así como en las autoridades
de este decanato, especialmente en el Arq. Carlos Pollack. Todo lo cual
nos hace pensar que en esta institución no sólo son importantes los logros
académicos sino que también son sumamente importantes los contactos con
el alma.
Los doce participantes preseleccionados leyeron sus versos en los jardines
de la Universidad ante las personalidades invitadas como jurado y el público
presente. Fue otorgado el primer premio a Héctor Salvador Vásquez, estudiante
de Computación; el segundo premio a Edgardo Rivas, estudiante de Mecánica;
y, el tercer premio a Astrid Salazar, estudiante de Materiales.
El jurado estuvo integrado por: Mario Amengual, representante de Monte
Ávila Editores y profesor de Literatura de la UCV; Marinelly Bello, presidenta
del Museo Alejandro Otero; Gabriel Abreu, representante de Mont
Blanc; Fernando Carrizales, de la Magia del Arte de la Biblioteca
USB; Gerardo Vivas, profesor del Dpto. Ciencias Sociales de la USB;
y Javier Lasarte, profesor del Dpto. de Lengua y Literatura de la USB.
Gerardo Vivas, presidente del jurado, manifestó que los que
tenemos una relación estrecha con la literatura y las humanidades creemos
equivocadamente que somos los únicos que suspiramos y estos eventos y
convocatorias le permite a uno comprobar que está muy equivocado y eso
es maravilloso. Particularmente cuando en una universidad fundamentalmente
tecnológica y científica, aparecen estos muchachos a demostrar no solamente
que sienten y se enamoran sino que además lo escriben y que lo están escribiendo
con mucha calidad.
Para concluir, Gabriel Abreu agregó que es sorprendente y preocupante
ver tanta gente joven, tantas miradas limpias, bonitas, tantas personas
naturales, tanto sentimiento plasmado en los poemas. Es realmente impresionante
ver que son tan jóvenes y escriben como personas que han vivido mucho,
entonces no sólo es amor sino también hay desamor, y esto es gratificante
y representativo de esta muestra del concurso.
Kalathos se hace partícipe de esta iniciativa y presenta los textos de
los tres ganadores.
Poemas de Héctor Salvador
Vásquez- 1er. Lugar
Por Qué?
Preguntas por qué te quiero
y me has dejado indagando
Coma,
(Pienso)
Solo creía quererte,
aún no sabía por cuánto
Tres puntos...
(Siento)
Yo simplemente te quiero
Punto.
¿Me preguntas que por qué?.
Te quiero porque te siento,
te siento porque no puedo
sobrevivir a tus ojos,
al huracán de tu risa,
al torbellino en tus manos,
a tu volcán de caricias,
a la dulzura en tus labios.
Te quiero porque en la mesa
donde mi espíritu cena
se me han sentado tus besos
a deleitarse en caricias,
y se ha acercado la brisa
para traerme tu eco.
(Respiro)
Te quiero por lo que eres,
no por lo que llevas puesto.
Te quiero por la dulzura
de tu voz (cuando me cantas).
Te quiero a lo inexplicable.
Te quiero por la incesable
tormenta de sentimientos,
orquesta de sacramentos
dictándome que te quiero.
(Suspiro)
Te quiero por tus cabellos,
por tu dedito chiquito,
tu cicatriz del ombligo,
por tu vacuna en el brazo.
(Sonrío)
Te quiero, a ratos, por darme
de tu inefable belleza,
de tu elocuente deseo,
de la enamorada presa
dentro de tu azul dureza
Te quiero por lo que sientes,
no por lo que aparentas.
Te quiero cuando te acercas,
desde que sé que te quiero...
Punto.
(Respiro)
(Descanso)
(Me admiro)
¡Ahora sí sé que te quiero!.
Bárbara Salió Temprano...
Bárbara salió temprano,
pero no fue a encontrarse con el sol.
No.
En su lugar, prefiere la luna.
La mira de recelo, la aprecia, la venera.
Sólo se sienta a verla, y es de ensueño;
sólo le presta un rato sus ojitos;
sólo le pide a gritos de su brillo.
Bárbara salió temprano,
pero no fue a encontrarse con el aire,
no.
En su lugar, prefiere el agua.
La siente resbalar por la ventana.
La escucha diligentemente hacer la cama
de agua, sobre el suelo
que ha dormido siempre sus sembrados,
cuando llueve
si es que llueve
(porque Bárbara salió temprano,
pero no fue precisamente a hacerse lluvia)
Bárbara salió temprano.
Salió ayer desde algo muy temprano
a encontrarse con la niña aquella, la bonita;
a encontrarse con los ojos limpios, con la calma,
con la luz, la vida, la alegría.
Fue a encontrarse con la senda de regreso a casa.
Y eso pasa.
Eso cada tanto tiempo pasa.
Y es que siempre Bárbara soñó alegría.
Y es que siempre Bárbara vivió en la luna,
porque quiso Bárbara drenar del agua
que le impedía despertar al alba,
que le obligaba a diligentemente hacer la cama.
Así que ahora vive;
ríe, siente, mira y calla.
Y es feliz en medio de la lluvia.
Mira al sol y toma de sus rayos.
Siente el beso que le roba el aire.
Se deleita con la transparencia
de la sutileza ajena que es la vida.
Y ya es vida.
Ríe.
Bárbara salió temprano,
pero no fue a encontrarse con la noche.
¡No!...
Salió, esta vez, directo a ver el sol.
Salió temprano a recoger su vida.
¡Salió temprano a despertarse en Vida!.
Oda Tibia Para Cada Primer Beso
Me acerco.
Y mientras te acercas,
voy sintiendo, despacio,
lentamente,
cómo sujetas mis manos,
cómo te toman las mías.
Y nos vamos permitiendo cercanía.
Tus labios entreabiertos tiemblan
cuando mis manos se te escapan
y te toman la cintura,
para pasear en tu espalda,
bajando y subiendo a ratos,
apretando y consintiendo
siempre sintiendo.
Entonces, rozan mis labios tu boca
cuando cierro
lentamente
mis ojos
te provoca.
Comienza a sonar la orquesta,
toda una fiesta de luces
y hasta bombos y platillos.
Y una pequeña sorpresa
que vibra desde el diafragma,
desde adentro de la vida,
recorriendo nuestro cuerpo,
que ahora es uno
y ya no existe.
Y así descubro la humedad de tu dulce boca;
y así descubro, ardiendo, el ardid de tus besos;
y así descubro qué se siente al primer tacto
como impacto
con tus besos.
Playa
Estoy aquí, junto a la playa.
Tengo frío y es muy tarde.
Te escribo; tomo un papel y me río.
Te pienso, miro la luna y me escondo.
Y así te siento aquí, muy hondo
como un río.
Estoy aquí junto a las olas,
y a su sonido en las rocas.
Te miro, en una estrella, y me río.
Te siento, aquí a mi lado, y respiro,
y de tu ausencia tomo el vino,
como en vivo.
Te escucho, como si me hablas te escucho;
como un susurro muy tuyo
cuando deseas tenerme.
Me río, de tus locuras me río,
pues te imagino saltando,
como una niña, gritando,
revoloteando en mi playa,
dejando un canto en las rocas
con el latir de tu pecho.
Porque lo siento muy mío, como te sé mía,
porque me gusta tu risa como compañía,
porque quisiera tomarte y darte la alegría
cada día
Para variar, hacerte mía.
Para sembrar, en ti, mi afecto.
Para segar, de ti, mi vida,
para saciar mi extraña sed,
loca y compulsiva,
extravagantemente mía.
Poemas de Edgardo Rivas - 2er. lugar
Esperando por la Lluvia
Mientras poso mis restos en un banco
espero por la tempestad
y pienso en por qué no veo tu sombra
reflejada en estas últimas líneas de luz
abrazando quizás la espalda de la mía,
leyendo al pulso de este lápiz
las cosas que voy escribiendo,
susurrando esas palabras
que son majestuosa ópera para mis oídos.
Ansioso sigo aquí, sentado,
mientras el cielo se torna oscuro
haciendo vagos intentos para olvidar,
pensando en que quizás
debería dejar de pensar,
porque pareciera que mi memoria
esta llena de hojas de papel eternas
en las que solo puedo leer tu nombre,
y no puedo decir que me haces falta
pues nunca te he tenido,
tu siempre me tuviste a mí.
Con cada letra, las nubes grises están más cerca
pero sólo sigo escribiendo,
y es que no conozco otra forma
para no asfixiarme con los sentimientos,
y además, creo que he sufrido tanta tortura
que si algún bello día tu y yo
hubiésemos sido suficientes,
extrañaría las lagrimas orquetales
que tocan noche tras noche en mi alcoba.
como me gustaría que esta fría lluvia
que esta a punto de caer sobre mi
haga correr la sangre que estoy derramando
que esta empapada de ti,
y que sus relampagos cegaran mis ojos
para no seguir viendo este cruel acto
de una obra que finge ser una tragedia
pero es funesta comedia
en donde las almas no tienen alma
y no existe la lástima en las sonrisas.
ahora que empiezan a mojarse las hojas secas
se que debo caminar entre la neblina
y es que ni estas aguas torrenciales
podrán limpiarme de ti,
y no me queda más nada que hacer
que seguir escribiendo,
hasta que mis fuerzas me abandonen
y caiga abatido en el suelo,
hasta que use el último rocío de sangre
que entre a mi cerebro,
hasta que este oxidado cuerpo
se una con el barro,
y hasta que...
Poemas de Astrid Salazar - 3er. lugar
Versos
Versos que han pasado como horas en el reloj de la melancolía
se iluminan y anochecen, florecen y se marchitan
contando recuerdos que se condensan en el alma
y que luego lloviznan la vida de emociones.
Fotografías y palabras, sueños y momentos, sólo versos
cuya rima es el latido oscilante del corazón que vive y muere
buscando siempre una serenata que dignifique nuestros amores
y nos libere del encierro del silencio y la indiferencia.
Allí te encuentro, te olvido, te abrazo
Entre versos besas mis labios y me amas, tal como quiero
Muevo los hilos del sentimiento oculto dentro de mi pecho
y rezo una oración casi esotérica
invocándote pese al tiempo, moldeándote en las cenizas.
14/05/01
11:11 pm
Lloré mientras te tuve, porque sabía que no estabas.
La partida sólo dejó lugar para los disfraces y sin saberlo
te vas con una lágrima mía extraviada en tu bolsillo.
¿Cómo ser más adorable?
¿Cómo respirar para no molestarte?
No es significante, no sé ser ideal,
sólo sé que no soy yo quien puede competir contra tu espejo.
Las palabras han hecho un viaje sin retorno.
Márchate, la alfombra está tendida, rey
No verás dolor donde no supiste ver afecto.
Te sentirás limpio, justo y sincero...
No puede haber culpabilidad donde no hay conciencia.
Seremos felices, todo estará bien día a día.
Yo, buscando al amor que no he tenido
Tú, sin saber que lo perdiste.
(¿te importa acaso?)
8/05/01
Un hálito de misterio te envuelve el corazón
Mientras el mío se arrodilla y suplica
por una suave caricia, un profundo suspiro
antes de caer destrozado ante la dureza de tus silencios.
Por querer crecer en campos áridos
mis pétalos se han bañado de un insípido carmesí
Afloraron las espinas, murió un sentimiento en el porvenir.
Brillante y casi sacrílego, te veo como ese pecado que me robo el cielo
Y me dejo sin nada que decir, sin grandes esperanzas
Con una expresión estúpida clavada en el rostro.
Estática y ridícula, soy el payaso que llora
ante su reflejo, ante su vida
mientras las sonrisas ajenas lo colman de confusiones y dolor.
Las palabras vagan como fantasmas, se clavan y abren la piel
Me condenaste con pocas de ellas
Te despedí inventando unas que no sentía.
Para escucharlas le he puesto melodía a la tristeza y al fracaso,
Y finalmente siento tu voz y logro entender lo que nunca pudiste decir.
Con oraciones y cantos fluía mi amor a tu desdén
Aunque el llamado fue inútil, aún te queda su eco
Para recordarte que estos juegos no tienen reglas ni excepciones
Sólo pocas ganancias y rudas lecciones
Que te dejan los bolsillos vacíos y el alma llena de melancolía.
25/05/01
10:34 pm
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