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Los Galeristas de la Fia 2001:
de la Obra de Arte y de la Obra Comerciable
 

 

 

Por Artemis Nader, Luz María Hormazábal y José Antonio Parra

 

“El arte es producido por una sucesión
de individuos que se expresan a sí mismos;
no es cuestión de progreso.
El progreso  es simplemente
una enorme presunción de nuestra parte.”

Marcel Duchamp

 

 

 

Luis Angel Parra, Colombia: Obra de arte y territorio

ARTEMIS NADER: En ésta situación en que está Latinoamérica, en donde todos los países tienen una serie de problemas de seguridad, o la situación económica también está un poco delicada, la FIA se sigue montando y siempre los demás países Latinoamericanos vienen a hacer su stand aquí, a los galeristas no les importa hacer esa inversión y vienen.

LUIS ANGEL PARRA: Bueno la Feria, no solamente esta sino todas las de América Latina, son un punto de encuentro con artistas, con escritores y con el público, que es muy importante. Para mí es muy importante la conversación y el diálogo con el público. Claro que es importante vender, pero el poder conversar con tantas personas de tan diversas regiones de Venezuela -aquí ha venido gente de Maturín, de Valencia, de Maracay- y esa conversación es importante porque retroalimenta el trabajo de uno como galerista. O sea, lo que la gente opina de las obras, de los artistas.

AN: Se que se podría decir que la Feria es también un medidor de qué es lo que la gente está buscando.

LAP: Por ejemplo esta mañana una señora decía que era muy importante el mensaje que traíamos nosotros con nuestras piezas colombianas, hay un mensaje que yo no podría especificarlo muy claramente, pero digamos que sí hay una intuición de parte mía como galerista hacia los artistas que trabajo. Hay cosas que tienen que ver con la naturaleza, con el territorio, con la tierra. Hay una cierta coherencia.

JOSÉ ANTONIO PARRA: ¿Hacia donde se dirige esa tendencia?

LAP: Yo creo que hay una cosa que me interesa mucho a mí y es la relación entre ética y territorio. Que tienen algo en común y que necesitamos cada vez más desarrollar en América del Sur. Yo creo que nosotros no tenemos conciencia sobre ese territorio al que pertenecemos, no lo conocemos, no lo queremos suficiente, y de alguna manera el arte que tiene que ver con eso que a mí me interesa.

LUZ MARIA HORMAZÁBAL: ¿Cuándo calificas tú una “obra” como “arte”?

LAP: Yo no lo diría de una manera tan general o tan abstracta. O sea, a mí hay cosas que me interesan como galerista, que es el trabajo con un grupo de artistas, digamos que hay un cierto movimiento intelectual en torno al trabajo que yo desarrollo, tanto en la galería, como en la editorial, como en la revista “Número”. Estas empresas no se desarrollan solamente en relación a un problema económico, aún cuando es fundamental, yo soy un negociante, pero el dinero para mí es una herramienta de trabajo. O sea, mi problema no es exponer al artista que más venda, mi problema es que el artista tenga un cuento que a mí me interese.

Adriana Schmidt, Alemania: La Obra de arte, exquisito grado de simplicidad

ARTEMIS NADER: Tú vienes de Alemania. Esto es muy interesante. Lo que queremos saber es la intención de los galeristas al venir a una feria en Latinoamérica cuando aquí hay muchas dificultades económicas y problemas de seguridad. A pesar de esto uno ve que todos los años vienen los galeristas y la FIA funciona de muy buena manera.

ADRIANA SCHMIDT: Yo vengo aquí desde hace muchos años, casi desde el principio de la Feria de Caracas, es la feria más importante de Sudamérica. El público es maravilloso, hay gente que tiene mucho interés por el arte, hay gente que espera todo el año por este evento cultural. Hay muchas exposiciones, salones como: el salón de jóvenes, el salón de fotografía; está la exposición de los artistas jóvenes. No es una feria como cualquiera, sino un evento cultural muy importante. Cada año para mí la Feria funcionó también a nivel económico, tengo aquí coleccionistas que compran obras de fotografía que no son fáciles de vender. Como no tengo una línea fácil ni decorativa los trabajos que traigo son objetos, fotografías, trabajos muy minimalistas, pero siempre he tenido éxito económico, y, lo que a mi más me encanta, es la recepción de la gente y también la colaboración con otras galerías. Es una feria que me da la oportunidad de conocer más el arte de Venezuela. Sus artistas me parecen muy interesantes. Y por otra parte, es un país en donde yo me siento siempre bien, es un país de maravilla y con un público muy, muy receptivo. La gente es muy culta y la que entra para ver la Feria sabe qué artista está en la Feria. La atmósfera que tiene la Feria en Caracas no la he encontrado en ninguna Feria en el mundo, por eso siempre vengo.

LMH: ¿Qué es lo que usted encuentra en una “obra” cuando le parece que es “arte”?

AS: Mira, este es un tema para hablar una semana entera. Lo que yo busco primero es la autenticidad. Que el artista intenta traer algo que es suyo. Eso es lo más importante. Después de tantos miles años de arte es importante que cada artista intente recorrer un camino propio. Lo primero que me interesa es la autenticidad.

JAP: Ahora, como miras tú la relación entre el artista y el espectador. ¿Cómo es ese diálogo?

AS: Yo estoy entre el artista y el espectador. El problema del arte es que necesita por lo mínimo, cien años para que la mayoría gente la entienda. Ahora hacemos exposiciones de los impresionistas por todos los lados y hacemos turismo para ver las exposiciones de los impresionistas. Entonces, ese es el nivel de la masa de gente, que necesita tiempo para entender. Y con el arte de ahora es mucho más complicado, parece que no hay más límite entre pintura, arquitectura, parece que hay un intercambio muy fuerte cuando hablamos de objetos, por ejemplo. Tampoco hay nada nuevo en la historia de los objetos, los objetos no son invención de los años 90. Man Ray presentó por primera vez en 1913 en Nueva York unos objetos de maravilla. Pero de aquí se tomaron unas ideas y se desarrolló más tarde. A mí no me interesan tanto las personas que vienen solo para ver. Me interesa que las personas entiendan. Y por esto ahora es necesario leer, saber más, no es fácil de entender, el arte es un espejo de la sociedad, por eso tenemos tantas variedades en el arte ahora. Tenemos también muchas posibilidades, los artistas intentan trabajar técnicas nuevas. Ahora no tenemos arte de vanguardia, tenemos artistas muy buenos pero no tenemos ninguno que enseña un movimiento artístico innovador.

JAP: Entonces ¿cómo definiríamos la vanguardia?

AS: La vanguardia: no hay. La vanguardia es una tendencia que define un movimiento artístico que se va a imponer mañana.

JAP: ¿Extremadamente efímera?

AS: Sí, pero ahora no hay una vanguardia. No hay. Tenemos artistas muy buenos, artistas que tienen los dos pies en la realidad de ahora, pero no podemos hablar de un movimiento típico, no podemos hablar de...

JAP: No hay “ismos”

AS: No podemos hablar de un grupo que trabaja como lo hicieron los surrealistas, los dadaístas, de un movimiento artístico típico no se puede hablar. Se puede hablar de técnicas diferentes pero no de un movimiento. Por esto no hay vanguardia.

JAP: ¿Lo consideras un efecto del posmodernismo?

AS: Yo creo que es un efecto de la sociedad y de todas sus condiciones. Yo no sé si es un efecto del posmodernismo. La sociedad es ahora muy diversa, tenemos cambios en todos los lados. Mira que en el 89 “se cayó” el comunismo pero ahora, cuando miras los países de Europa del Este, están todas estas ideas que son de izquierda. Eso es por la parte de política. Y todos estos cambios se reflejan en el arte.

AN: Otra cosa que me llamó la atención de tu trabajo como galerista, es que tú trabajas con artistas españoles y también latinoamericanos, ¿más que con alemanes?

AS: Yo no trabajo con las artes alemanas. Yo soy latina de origen y me siento más cerca de un país latino. Y para mí uno de los artistas más importantes del arte es Antonio Tapies y por eso empecé a trabajar con los españoles, gracias a él. De tantos años de cuando vengo yo a Venezuela esto me permite ver la realidad artística de Venezuela. Y como a mí me interesa mucho fotografiar objetos, entonces empiezo a trabajar con Antonio Briceño. Él empezó a hacer fotografía artística conmigo. Me encanta tener la oportunidad de trabajar con un artista para ponerle en un camino, eso es importante y fascinante para un galerista. Abrirle a un artista las puertas para sacar lo mejor de él, cuando puedes ver qué es lo mejor de él.

AN: Yo creo que eso es lo que me parece más interesante de la labor que tú haces como galerista, porque estás en Alemania y además están mostrando artistas muy... yo diría de vanguardia, aunque tú acabas de decir que la vanguardia no existe... pero sí artistas latinoamericanos o españoles muy avanzados. Es que como siempre los latinoamericanos son considerados... bueno, el arte es el arte, pero creo que en Alemania se pudiera considerar más a un artista alemán moderno que de otra nacionalidad.

AS: Un alemán puede pensar así por la parte económica. En cada país se vende con el patriotismo. Los alemanes compran alemanes, los españoles compran arte español. A mí la parte económica me interesa en segundo plano. Lo que me interesa es mi motivación a nivel artístico, y yo me implico mucho en los trabajos de los artistas. Es muy exótico trabajar de ésta manera en Alemania, ahora estoy a punto de abrir una galería en España, y el año pasado en Europa del Este, en Rumania, una fundación por el arte español, con la idea de poner un museo de arte español. Son muy interesantes los intercambios culturales. Arte es internacional, pero eso es un gran palabra, antes que arte sea internacional tiene sus raíces en los países. Por ejemplo yo encuentro a Sulvarán, el negro de Sulvarán hasta ahora en la pintura española, Goya me parece muy presente, pero no solo en el arte español sino en el expresionismo alemán. Hay grandes artistas que se imponen, pero a mí me parece fascinante en España que hay una diversidad en el sentido intelectual, para mí Tapies es uno de lo más grandes artistas pues él reúne en sus trabajos la filosofía budista y también la mística española que viene la mística árabe. Entonces aquí tenemos un intercambio...

AN: Religioso.

AS: Yo hablo de nivel cultural, budismo para mí no es una religión, es una filosofía, depende de cómo ves las cosas, pero todo esto de trasladar en la pintura, como lo ha hecho Tapies, me parece fascinante. Y más de reducir de tantas formas como Tapies, él empezó a finales del año 40, pero la obra importante es de los 50 y 60. Esto es fascinante, y todos estos artistas me parecen muy actuales, que las artistas más jóvenes puedan aprender de aquí muchas, muchas cosas. La realidad es, cuando él empieza en el arte es un camino para reducir, se basa en el budismo zen ¿no? el camino para reducir. Para llegar a la esencia, de eso se trata en la realidad. Por eso a mí me molesta muchísimos colores, me molesta muchos elementos, no sé, tengo mucha angustia frente todo lo que es mucho, el espectáculo, el espectáculo dura un segundo.

Cecilia González y Claudia Polar, Perú: La Obra de arte, radiografía del aprendizaje

AN: Nosotros queríamos reseñar la FIA pero desde el punto de vista de los galeristas. En todos los países latinoamericanos hay bastantes problemas, sin embargo uno ve que todos los años se hace la FIA y como tu acabas de decir, ayer y hoy les ha ido bastante bien y han vendido bastante. ¿Porqué ustedes están aquí?.

CECILIA GONZALEZ: ¿Porqué estamos aquí?, bueno, primero que nada por hacer difusión de nuestros artistas. Porque en general a nuestros artistas no los conocen afuera del país, la gente tiene la imagen de que todavía pintamos los cuadros costumbristas, con las plumas... y bueno hay un lenguaje totalmente vanguardista. Y por vender también, porqué no decirlo. Y es curioso que aquí todos hablan que este país está mal, que suceden cosas, problemas, y de pronto parece que el mercado del arte en este país, más que en otros, está totalmente al margen de los cambios políticos y los cambios económicos.

JAP: ¿Cómo defines la vanguardia desde el punto de vista que hablabas?

CG: Aporte. Aporte de lenguajes. Aporte sobre todo ¿no? Porque creo que es difícil descubrir la pólvora, ya todo está hecho. Pero cuando haces un aporte, cuando te hace mirar la misma cosa de un ángulo diferente. Algo así... ¿a ti qué te parece?

JAP: La vanguardia me parece que es un estadio muy efímero, simplemente la punta del iceberg, lo que marca un camino y ya. Apenas lo percibes ya se acabó.

CG: Claro, ahí ya deja de ser vanguardia, porque se instaló.

AN: Ustedes son dos galerías distintas en Perú, sin embargo coinciden en el estilo de sus artistas.

AUGUSTA: Sí, ambas apoyamos el arte joven. Nacimos hace 26 años.

CG: Hemos sido socias por 15 años en la misma galería.

AUGUSTA: Así es, después nos separamos pero había una filosofía detrás. Entonces cada una en su galería ejecuta. Y además no ha habido una ruptura, hay una amistad que subsiste.

CG: La pasamos regio...

LMH: ¿Cuándo llega una obra a la galería cuál es el criterio para seleccionar que una “obra” es “arte”?

AUGUSTA: Yo creo que eso primero es aprendizaje. Ya no estamos hablando de improvisaciones, somos gente que estamos metidas desde hace más de 30 años en el mundo del arte, o sea, hay un conocimiento detrás, y a estas alturas tenemos algo más de conocimiento que el resto de la gente para considerar qué es mejor, pero me estáis pidiendo cómo define ¿no?, para mí la confirmación mejor es que a través del tiempo, en 26 años, la gente que ha comenzado con nosotros, con Forum, hoy día es gente que ya tiene una trayectoria internacional, y que muchos de ellos tienen aceptación económica, o sea, aceptación del público.

CG: Otra cosa interesante es que cuadros que nos han comprado hace más de 25 años, y que los compraron en 10 y hoy valen 200, eso es gratificante.

AN: ¿Y esta feria puede determinar algún tipo de corriente también a nivel de Latinoamérica?

AUGUSTA: Yo creo que en éste lugar, en nuestro stand, se marca una diferencia. Todo el mundo viene y siente que en este stand hay una energía diferente. Hay una cosa mucho más fresca. Creo que de alguna forma, además de estar mostrando el arte joven que se hace en el Perú, estamos transmitiendo también parte de lo que somos. La gente no los dice, que en este stand hay un arte diferente, algo, una sensación diferente, dan la vuelta y miran algo que les ha gustado, hace el recorrido y regresan y compran.

JAP: La sensación está. Pero la pregunta sería irnos al lado del conocimiento para percibir la obra, o sea, ¿cuál sería la quinta esencia de ese conocimiento de tu punto de vista hoy en día?

AUGUSTA: ¿La quinta esencia? eso es mucho decir

CG: Ay! confiar en tu criterio, nada más.

AUGUSTA: Así es.

JAP: Más emocional

CG: O sea, yo me paro frente a la obra de arte y me dejo guiar por si me gusta o no me gusta. No quiere decir que lo me gusta sea bueno y lo que no me gusta es malo, pero generalmente, incluso, más allá de si yo puedo poner mi criterio detrás de una obra y decir “no me gusta pero qué buena!”, eso no me sucede mucho y no me quiero sentir tampoco La Gran Persona, por eso es que ya tengo tantos años en esto que ya de alguna manera le acierto a veces ¿no?. Pero para yo poner una obra de un artista en mi galería y dedicarme a apostar por él, a promocionarlo, a venderlo, tiene que gustarme, ni siquiera en la cabeza, ni en mi corazón, sino acá: en la médula.

LMH: ¿Y no creen que con tantos años trabajando con obras de arte, y en el arte y viendo arte, eso de tocar la médula se...?

CG: ¿Le salga callo?

LMH: O se ponga como muy institucional.

AUGUSTA: No, más bien se afina.

CG: Mira, yo compro cuadros en mi colección privada desde hace 15 años, 20 años, y los veo todos los días en mi casa y sigo emocionándome como el primer día, absolutamente. Y los que siento que me equivoqué, ya salí de ellos, me aburrieron.

Clara Elena Concepción, Costa Rica: Obra de arte ¿sentir estético u objeto decorativo?

AN: Hemos visto que todos los años se hace esta Feria y en realidad tiene cierto éxito, sin embargo, hemos visto también que ha habido muchos problemas en todos los países latinoamericanos, pero sin embargo siempre se hace la Feria ¿qué le hace a Jacobo Carpio, a la galería de ustedes, venir a la FIA?

CEC: Bueno, primero es la Feria más importante que se hace de habla hispana, Miami por ejemplo, tiene una feria muy importante y al final la cubren muchos latinos, pero la FIA digamos, es el espacio de América Latina, nosotros a la final somos una galería centro americana, entonces como que a la final se hace muy chévere, se hace muy bien, es más fácil para vender, porque conoces a la gente de tu medio. Lo otro es que, este es el espacio más importante que tienen las galerías en ferias, o sea, si nosotros vendemos en ferias, dependemos del coleccionismo del país donde nos movemos, y eso es bien difícil en un país que no tiene coleccionismo, como son los países centroamericanos. Nosotros específicamente tenemos que movernos todo el tiempo para cargar con la obra a otros lugares, y entonces la FIA es como una oportunidad de que la gente vea. Además, también los coleccionistas se preparan para venir a la Feria, gente viene a adquirir arte y tú vienes a traer lo último que tienes, como el artista más importante que estés trabajando en ese momento. O sea que, desde ese punto de vista la FIA es inevitable para un galerista, galerista que no va a una Feria no tiene otro espacio. Está el espacio legítimo del arte que son las bienales, las grandes exposiciones, pero el espacio del galerista es la feria. Eres un comerciante.

JAP: ¿Cómo se está dando el diálogo entre el galerista y el espectador en la FIA?

CEC: El espectador genera. A mi me gusta mucho Caracas porque la gente es muy receptiva, me parece que es una ciudad con una carga cultural importante, tiene buenos museos, muy buenos centros, muy buenas artes, está la sala Mendoza, la de Arte Contemporáneo. O sea, la gente tiene una recepción del arte, por lo menos del arte contemporáneo que es lo que mueve mi galería, que está muy bien. Y la gente viene y conversa, le gusta ver catálogos, y están informados, conocen a los artistas. Nosotros trajimos al artista que ganó el premio en Venecia y entonces la gente viene y te dice, tiene información. Yo creo que la FIA ha estado más floja que en otros años, pero a mí me parece bien, a veces lo más importante no es sólo vender sino que se promocionen los artistas que tú mueves, que la gente los conozca, conozca lo que están haciendo.

LMH: ¿Cómo es el recorrido, como galerista, cuando encuentras una “obra” de “arte” que al mismo tiempo es una obra “comerciable”, que puedes llevar a otras ferias, qué se siente cómo galerista?

CEC: Nosotros no vendemos obras “comerciables”, con toda la carga que eso implica, nosotros tenemos una línea super avant, y además somos una galería que trabaja con artistas más bien jóvenes, 36, 37 años, pero que están legitimándose en los caminos oficiales. Por ejemplo Priscila Monjes que es una artista que nosotros movemos constantemente y que ha sido una artista que ha estado invitada a la Bienal de la Habana, de Sao Paolo... Yo pienso que es importante apostar por ese tipo de obras, al final siempre hay un público que consume un tipo de obras de los maestros o que le combine con el sofá y todas esas cosas. Pero nosotros somos una galería para coleccionistas, yo estoy convencida que nosotros no somos una galería para un público que va a colgar algo en su casa con esa sola intención de que combine con el decorado. Sí, porque nadie pone una caja de Corn Flakes en el medio de su sala si no es un coleccionista o entiende lo que está comprando, o sea, si no tiene una relación con el arte que no es puramente cómoda, sino una relación estética. O sea, un coleccionista, o tiene una relación estética con la obra que está comprando, o sabe que está haciendo una inversión. Yo prefiero pensar que los coleccionistas juntan esas dos, me sería difícil pensar que solo tiene una relación de inversionista, eso sería un poco horroroso.

AN: Sí, tiene que haber algo de feeling, un gusto estético.

CEC: Yo creo que los coleccionistas son personas que van desarrollando eso. Al final son personas informadas, que leen, que van a otras ferias.

Mónica Menor, Madrid, España: la herencia

AN: Estamos viendo que la situación en Latinoamérica es bastante complicada, tanto política como económicamente, sin embargo, la FIA siempre se hace todos los años y yo creo que sí siempre ha habido cierta receptividad, yo quisiera saber, como galerista, qué te mueve a ti a venir a la FIA.

MONICA MENOR: Pues mira, el tema de las galerías o de ser galerista es un tema vocacional. En nuestro caso, ésta Galería lleva en España, Madrid, 29 años y se ha traspasado a mí, como hija de Enrique y Amparo, que eran los galeristas. Y con respecto a Caracas lo mismo, es un tema ya de que pertenecemos, yo desde hace dos años que llevo la Galería y vengo con miedo diciendo no vengo, no vengo, y en el último momento, vengo. Yo creo que es porque queremos a este país y luego llegamos aquí y estamos con miedo, porque realmente, las cosas van muy lentas.

JAP: ¿Se da en el sentido de la relación espectador-obra, espectador-galerista-obra, o sea, en qué sentido ves esa lentitud y cómo aprecias esa trilogía?.

MM: Pues mira, la lentitud en principio es que la gente está comprando en formato pequeño, antes la gente veía una obra que le gustaba e iba a la que le gustaba y no “oye tienes un formato más pequeño” y eso lo estamos viendo ahora mucho. También, buscan valores seguros, nosotros tenemos valores seguros españoles, además que son gente buena en España, aquí no la conocen, entonces necesitamos hacer otra vez un mercado. Es decir, yo creo que si el país estuviera bien, sabiendo que es un valor seguro en España, comprarían sin pensarlo tanto, y ahora se está dando ese fenómeno de indecisión.

JAP: Tú le hayas una razón económica a fin de cuentas...

MM: Sin duda, yo le veo una razón de estabilidad del país. La gente dice “para qué voy a invertir, tengo miedo y voy a invertir valor seguro”. Van, por ponerte un ejemplo, a Alirio Palacios, que sabemos que aquí o en otro lugar es un valor que conocemos, esto es una cuestión de identificación con la obra, y de identificación con el artista y cómo se mueve en tu país y en los países que tienes cerca.

LMH: Creo que los galeristas son como una mezcla entre intuición y conocimiento al momento de elegir una “obra” como obra de “arte”. Si te pusieran en la posición de escoger entre intuición o conocimiento al momento de escoger una obra de arte cuál de las dos escogerías?.

MM: Intuición sin duda. Sí, porque yo creo que una buena obra, toca, porque el artista lo ha hecho con todo, con la cabeza, con el corazón, porque se ha implicado, y eso toca, tanto al galerista, como al cliente. Y de hecho me doy cuenta porque conozco la implicación de cada artista en la obra ¿no? y yo me doy cuenta que hay obras que tienen imán, imán por la implicación, porque yo conozco cual es la dedicación, imán por la dedicación del artista en su obra, aparte de la técnica por supuesto.

Alejandro Freites, Venezuela: el Objeto Comerciable y el receptor masivo

AN: Usted para mí es uno de los mejores galeristas venezolanos, aparte de que tiene un ojo, no sé cómo hace, porque artista que agarra artista que produce muchísimo y que se vende bastante. Pero, estando la situación de Latinoamérica como está uno ve que siempre se hace la FIA y que hay galeristas extranjeros que tienen 10 años viniendo, o sea, ¿qué es lo que es la FIA, qué le interesa a los galeristas de la FIA?

FREITES: Lo podemos ver de dos ángulos, una cosa es lo que nos interesa a los galeristas como cosa comercial, y otra cosa es el alcance que actualmente ha tenido la FIA. O sea, como galería venezolana me interesa la presencia porque la asistencia masiva del público permite que conozcan a nuestros artistas el mayor número de personas, eso no es usual en las galerías. Pero la FIA, a diferencia de las otras ferias, ha logrado una salida hacia la calle, con toda la incorporación: ahora con los jóvenes con FIA, luego, está la fotografía y ahora la toma de la calle con expresiones artísticas fuera, eso hace que la FIA sea una cosa diferente y que logre incorporar un mayor número de colectivos a este evento cultural. Entonces, como evento cultural tiene una fuerza pero inmensa que es muy positiva sobretodo a partir de este año número diez de la FIA.

JAP: Y a nivel de la potencia estética ¿cómo ve la propuesta de la FIA?

FREITES: Ahí yo tengo mis reservas, el país está en una situación complicada y hay galerías que no quieren correr riesgos de traer cosas, digamos que en calidad dentro de las obras se refleja un poco la situación del país. Pero eso se ha compensado con un éxito enorme que la FIA logra proyectar, lo importante es la atracción del público y la participación del público en este evento, esta feria, esta fiesta que hay en este momento.

LMH: Cuando usted se acerca a una obra de arte, a un artista, qué es lo que lo mueve o lo motiva o con qué parte del cuerpo usted decide que esa “obra” se puede transformar en “arte”  o tiene futuro como “arte”.

FREITES:  Bueno, eso no lo decido yo, las obras de arte son manifestaciones artísticas sobretodo lo que la gente humana hace son manifestaciones culturales, lo que pasa es que todos tenemos sentimientos y nuestro cerebro nos transmite a nuestro corazón. Los conocimientos te ayudan a poder valorar la calidad en una obra de arte. Con la intuición se percibe la novedad presente en la obra. Pero yo creo que es el corazón lo que da, el cerebro transmite al corazón y a uno le da, porque básicamente uno tiene, las galerías tienen como sus intereses estéticos, y eso es un poco en base al gusto particular de los galeristas, y yo creo que obedece básicamente al interés que tenga cada galería. Yo por ejemplo, lo que tengo es lo que a mí me gusta.

Juan Kreisler, Madrid, España: La Obra de Arte y la consagración del artista: ¿fenómeno histérico de mercados o verdadera potencia estética?

JK: Es una galería española, fundada en el año 1965, es una de las galerías más antiguas de Madrid.

AN: La más antigua pero también es muy de vanguardia

JK: Sí, hemos tenido siempre dos galerías con dos líneas distintas, al dejar de trabajar con mi hermano Jorge Kreisler, pues ya yo adopté una línea más ecléctica, desde el realismo hasta casi el expresionismo abstracto o las últimas tendencias conceptuales entran dentro de la línea de la galería.

AN: Y su hermano es más tradicional.

JK: No, mi hermano llevaba la línea más conceptual, las líneas de los últimos ismos la llevaba. Pero hace 3 o 4 años cerró y se fue a vivir a Marbella y quedamos solo nosotros con la galería y cuando amplié lo hice también con pintores de mi hermano.

AN:  Y desde el punto de vista de la FIA, y con esta situación que hay en Latinoamérica.

JK: Nosotros lo que hemos visto es que sigue habiendo gran afluencia de público, sigue habiendo un gran interés por los artistas, siguen preguntando por precios. Lo que pasa es que las decisiones quizás no son tan rápidas como se tomaban en anteriores ediciones. La gente hoy lo medita un poco más, te pide más tiempo para tomar la decisión, y en eso estamos, esperando que se produzcan una serie de decisiones de gente que le ha gustado la obra y que está esperando poder tomar la decisión.

LMH: ¿Cómo ha sido la experiencia de buscar una obra de arte que al mismo tiempo sea una obra comerciable?

JK: Normalmente un galerista descubre al artista bien a través de una exposición, bien a través de una persona conocida o de un pintor amigo suyo, o porque acude a un estudio en un momento determinado y descubre a un artista como me ha ocurrido a mí por ejemplo con Manuel Anoro, pintor que le llaman el “Matisse español” y bueno, esta es la mayor satisfacción que puede tener un galerista, descubrir alguien con personalidad, que sea original, y sobretodo que marque una personalidad dentro de la pintura.

JAP: Es una intención inconsciente básicamente a la hora de dar por el camino al artista en sí.

JK: A nosotros lo que más nos gusta es poder buscar una línea de artistas, una cuadra de artistas que sean muy personales, que se diferencien lo más posible de lo que hacen otros artistas ¿no?. Porque eso marca una línea de una galería ya desde un principio.

AN: O sea que han visto crecer a varios artistas me imagino. Ya los han dado a conocer.

JK: Lo que pasa es que no es nada fácil. realmente, a lo mejor en toda una vida de galerista pues te ocurre 6 veces, 4 veces.

JAP: ¿Y eso es su satisfacción personal?

JK: Sí, para mí es lo máximo ver cómo ese artista en el que tú has puesto tu ilusión y tu confianza cuando era completamente desconocido, va creándose un nombre y va siendo buscado por el coleccionismo y por los museos.

JAP: A nivel del fenómeno de mercado y del coleccionista ¿qué es lo que hace que un artista se consagre, es un fenómeno histérico, es un fenómeno de consumo, o es un fenómeno que se refiere a la potencia estética en sí del artista?

JK: Es un poco el conjunto de las tres cosas que has dicho, pero no cabe duda de que estamos en una sociedad de consumo, no cabe duda de que estamos en una sociedad en que la publicidad tiene una gran importancia y donde también hay unos intereses en las grandes multinacionales del arte que potencian determinados artistas a veces con una base por detrás y otras veces sin tanta base por detrás, con lo cual se producen a veces sorpresas desagradables.

JAP: Qué bueno eso.

LMH: Si como galerista le ponen frente a tres obras, donde una es de un profundo contenido conceptual, la otra le pega directamente en el corazón y la otra usted sabe que es un producto altamente comerciable ¿cuál de las tres escogería?

JK: En principio la que me toca el corazón... solo en principio.

Luis Muci, Venezuela: el arte y su poética frente al valor comercial

AN: El Grupo Li es una galería muy conocida aquí.

LM: Es que tenemos muchos años en el mercado. Imagínate, la primera Galería Li la fundó mi madre en el año 67 y echando para atrás, sacando cuentas tenemos 35 años, es bastante.

AN: Sí, y han ido cambiando entonces el estilo de los artistas que han tenido a través del tiempo.

LM: Lo que pasa es que nosotros nos movemos en varios sentidos. Tenemos una parte de las actividades nuestras enfocadas hacia el arte contemporáneo, y de hecho los presentamos aquí, artistas contemporáneos de Venezuela. Tenemos otra parte que está dedicada a los artistas de afuera y eventualmente traemos obras de ellos. También tenemos otro renglón que es el arte clásico venezolano, ahí tenemos a los maestros Cabré, Narváez, Alejandro Otero, Cruz Diez, Soto, etc. Bueno y nos movemos también en otro sentido con las obras de gran formato y bueno con todo lo que está relacionado con el arte, tenemos también la parte corporativa, de gráfica, por eso es que es Grupo Li, porque hemos creado diferentes sectores.

JAP: Tienes algún tipo de criterio estético particular o prefieres básicamente la diversidad pictórica.

LM: No, tenemos un criterio que es clave. La calidad. Nuestro abanico, nuestro espectro es muy amplio, por ejemplo, dentro del arte contemporáneo que nosotros manejamos, vas a tener cosas muy buenas del tipo abstracto o constructivista o cinético, como es le caso de Soto, de Cruz Diez, o de maestros que ya han fallecido, como el caso de Alejandro Otero; pero vas a tener también dentro de ese esquema, artistas modernos que trabajan también la parte constructivista. Pero también tenemos artistas figurativos que son muy buenos, el caso de Juan Araujo que es un muchacho excelente que lo estamos presentando aquí, el caso de Julio Pacheco Rivas, que tiene una obra tan contundente y tan especial, tan fuerte, tan buena. O el caso de Perdomo.

JAP: ¿Cómo te reacciona el público a cada una de estas tendencias?

LM: Mira, afortunadamente es muy positivo, tenemos un público extremadamente variado. Porque tenemos el público que busca lo clásico y el público que le gustan los jóvenes artistas.

JAP: (Apuntando un cuadro de Cabré) Pero tienden más a buscar esto.

LM: No, tu sabes que una de las cosas que positivamente nos llama la atención a nosotros es que gran parte de nuestros coleccionistas son menores de 40 años. Impresionante. Y cerca de un 25% es menor de 30 años. Y eso es algo que hubiera sido inimaginable hace 20 años. Hoy en día el coleccionista es joven, y eso significa que, o ha venido de los padres que han tenido colecciones y lo han ido metiendo dentro de las colecciones y lo han ido formando, también, dentro de las mismas políticas, eventos, que han tenido básicamente ciertos museos muy importantes y galerías que también han hecho que se vayan interesando y hoy también tu ves que esos coleccionistas van a las galerías con los niños, y los niños desde que tienen 2 o 3, 4, 5, 6, 7, años, van acostumbrando el ojo.

JAP: Una maravilla para el galerista.

LM: Mira, yo te voy a decir algo muy sincero. Hace un momento hablábamos sobre la primera Galería Li, fundada en el año 67 por Luisa Isabel Pacheco, por mi mamá, por eso es que es Li. Y yo tengo muchos coleccionista o clientes, que son hijos de los coleccionistas que mi mamá tenía. Entonces, así como yo vengo de mi mamá tengo coleccionistas que vienen de sus padres.

LMH: Como galerista ¿cómo es el recorrido al conjugar una obra de arte como una obra comercial?

LM: Aquí hay varias cosas y se ha hablado mucho. Definitivamente la obra de arte tiene varios significados, uno de ellos es la poesía o aquello que quiso expresar el artista cuando la realizó. Ahora independientemente de todo ese oficio, de toda esa cultura, de toda esa capacidad, de todo ese amor que pudo haber volcado el artista a la hora de hacer una obra de arte no podemos dejar de lado que va a ser un objeto comercial, que va a ser algo que va a tener un valor comercial. Entonces, esas son dos cosas que en un momento dado uno no puede olvidar como galerista, y hay que tratar de saber jugar con esas dos cosas para poder ofrecerle a las colecciones cosas de calidad que puedan estar al alcance de cada colección. Yo por ejemplo sé de coleccionistas jóvenes a los que no les puedo ofrecer a lo mejor una obra de 100 mil dólares o de 50 mil, pero les puedo ofrecer obras de calidad de artistas muy buenos contemporáneos, a precios muy buenos. Y en la medida en que esa colección va creciendo ellos pueden ir aumentándola con otras obras de otros artistas muy importantes que quizás pues con le paso del tiempo ellos van teniendo opción a adquirirlas.

AN: La pregunta que estamos haciéndole a todos los galerista es, que, desde el punto de vista del galerista qué importancia tiene la FIA porque fíjate que es una feria que se hace todos los años a pesar de lo que está pasando.

LM: Mira, la FIA es un evento muy importante, yo diría que quizás es el evento más importante en arte que hay en Venezuela. Y la razón es muy sencilla, normalmente, las galerías, nos preparamos durante un año con lo mejor que tenemos para concurrir a la FIA, porque a la FIA vienen todos los coleccionistas, vienen todos los interesados en arte, vienen todos los críticos, vienen todos los estudiantes, vienen todas las personas que de alguna manera están interesadas en el arte. Entonces tratamos, nosotros, y los artistas que concurren con nosotros, de tener algo de mucha calidad para que la gente diga “mira qué bueno lo que tiene ésta galería, todos los años trae cosas buenas”.

AN: Se puede medir de cierta manera lo que la gente va queriendo, lo que la gente le va gustando más. O sea, como un termómetro de lo que el público o el coleccionista quiera. O más bien es al revés, ustedes son los que proponen esa estética.

LM: No, no, normalmente, nosotros sencillamente estamos llamados a poner a la vista del público, de la crítica, de los museos, de todas las personas que de alguna manera están interesadas, las obras de los artistas. Por supuesto, cada galería no puede trabajar con todos los artistas, tenemos un número limitado de artistas que son aquellos en los cuales creemos y con los cuales hemos llegado a lo mejor a ciertos acuerdos, no tanto acuerdos económicos ni nada de eso, me refiero a acuerdos de que uno sabe que son personas que se están dedicando, que son personas serias, que son personas trabajadoras, que uno sabe que con esos artistas uno puede contar, que no son artistas que van a hacer una cosa en este momento y después se van a quedar con eso porque vendieron eso, que no se van a desarrollar ellos como seres y como artistas propiamente dicho. Entonces, mira, lo que yo tengo aquí, está Perdomo por ejemplo que es uno de los artistas en los cuales más creemos, Jimmy Matison, que es un artista que siendo muy joven es un artista que tiene una perspectiva maravillosa.

AN: Y una productividad impresionante.

LM: Si está haciendo eso con 33 años, igual que Juan Araujo que tiene 29 ¿qué puede estar haciendo esa gente cuando tenga 40 años, 45, 50 años? Esos son los maestros del futuro, los maestros que estamos presentando aquí. Tenemos artistas que ya son un poco, digamos que tienen una historia más avanzada, como es el caso de Julio Pacheco Rivas, que es un artista con un peso dentro de lo que es el arte contemporáneo, y bueno, son los artistas que uno trata de mostrar porque son aquellos en los cuales uno cree.

AN: A los galeristas extranjeros que les hemos preguntado han dicho que esta es una de las ferias más importantes de Latinoamérica, ¿tú también lo consideras?

LM: Sí, mira, te explico un poco. El coleccionista venezolano, afortunadamente, es quizás el más abierto de Latinoamérica, cuando uno va a las colecciones venezolanas, ellos por ejemplo si ven una obra de un colombiano que es bueno, ellos la compran para su colección, si es brasileño, si es mexicano, si es cubano, si es argentino, no importa, ellos son muy abiertos. Hay otros países que son mucho más cerrados, y son mucho más nacionalistas y compran obras de sus nacionales, el venezolano en general es abierto a la plástica mundial, no se cierra dentro del arte venezolano.

AN: Aparte que el arte venezolano no es solo Cabré, es un arte muy de vanguardia.

LM: Si bueno, el arte venezolano de Cabré es el clásico, digamos... Nosotros tenemos un arte contemporáneo en este momento muy bueno, por ejemplo, aquí en el stand tenemos la última época de Poleo, la última de Alejandro Otero y por supuesto tenemos a los artistas vivos que están produciendo en este momento que son los que nombré anteriormente.

LMH: Si lo ponen como galerista frente a tres obras que van a salvar a su galería de un desastre artístico mundial, de estas tres obras, una es de un profundo concepto estético, otra que es sumamente comerciable y la otra que lo hace llorar ¿cuál de las tres escoge?

LM: Bueno depende porque si me hace llorar porque no me gusta, esa no escogería (Se ríe) Mira, si yo tuviera que salvar una obra, yo salvaría aquella que le dijera más a la gente. Aquella que la gente sintiera más. No necesariamente tiene que ser la más costosa, muchas veces es la mas costosa.

AN: Touché.

LM: Pero si tu me pusieras los ejemplos así: una obra como La Gioconda y otra de un artista contemporáneo muy importante. O, sin irme a La Gioconda, a lo mejor me puedes poner la obra de un artista que está produciendo en éste momento y la un artista que ya falleció, que es algo que a lo mejor no se puede hacer, y no es que el otro vaya a hacer una igual, pero es un artista que está produciendo y está haciendo eso, tú tienes que ir a lo que la gente, como comunidad, como nación del mundo, fuera a perder, a lo que se fuera a perder. Fíjate tú que el arte es tan pero tan pero tan valioso, valioso no como dinero, lo de dinero vino después, que en las guerras, los bandos opuestos, no destruyen las obras de arte, los bandos opuestos se las llevan porque esos son unos grandes tesoros, entonces si un país invade a otro va a tener muchísimo cuidado en no estropear las obras de arte, porque ese es el tesoro más gran de que tiene la humanidad. Imagínate tú todas las maravillas que no se perdieron en la 2da. guerra mundial, y porqué, porque no querían destruir esos tesoros.

 

 

Fotografías: José Antonio Parra