UC – UNIVERSIDAD DE CARABOBO
DIRECCIÓN DE CULTURA DE LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO
DEPARTAMENTO DE PUBLICACIONES
EDICIONES DE LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO

 

 

 

EL ACORDEÓN

MONÓLOGO ESBOZADO
POR ALBERTO DE PAZ Y MATEOS
PARA UN BUEN ACTOR

 

 

 

 

La influencia más directa:
SCHOPENHAUER

La verdadera influencia:
MI YO Y YO



 


DRAMATIS PERSONAE

 

EL PERSONAJE
EL FOTÓGRAFONO
THE FULL DIMENSIONAL SOUND
HABLA
HABLA
ACTÚA

 

La escena está desnuda, pero hay tramoyistas que la cruzan y abren alguno que otro de los camerinos.

El público al entrar verá una butaca de orejas tapizada en rojo, un tablero de dibujo y su taburete, y un banco de jardín público.

Ya en sus puestos, y oídas las señales reglamentarias de comienzo de espectáculo, timbre, gong o batón, gran black out.

Así llegan las notas de la música, cuya melodía va y viene, como empujada por una leve brisa. Una de las veces, regresa acompañada por la trepidación de los aviones de bombardeo, que naturalmente, la hacen desaparecer, sin saber por donde.

En medio de la densa oscuridad, el PERSONAJE ha entrado, sentándose de espaldas al público, y la muy leve luz de la tarde va haciendo visible este lugar, en que está situado el banco y en él, sentado, EL PERSONAJE. Grandes carcajadas de éste cortan la atmósfera anterior. Se incorpora y avanza, llevando un acordeón con todo el fuelle estirado. Una vez en el centro del escenario, lo levanta a la altura del hombro, como si fuera el farol del Teatro KABUKI, y lo deja caer violentamente. Esto debe producir sonidos inimaginables y desgarradores.

Es de suma importancia señalar que el personaje es muy complejo, complejísimo. Viste ropa deportiva y cómodamente, y es un individuo en el que se adivinan los vientos del mar y de edad indecisa. Por sus gestos y ademanes, ha pasado imágenes imborrables. No ha debido de sufrir nunca, como sufren los demás seres; en él, el sufrimiento es heredado, nació con él. Pero no es definitivo, ni le molesta, ni es una carga. El sufrimiento para él es como un espeso muro por el cual jamás atravesó el silencio.
 

LA ÉPOCA EN QUE SE DESARROLLA ESTE MONÓLOGO ES SIEMPRE ACTUAL, CUANTO MÁS ACTUAL, MEJOR.





Lo hemos dicho: la acción comienza en horas de la tarde.

Voz grabada (sonido estereofónico)
:

Hace años dijo Ramón Gómez de la Serna: “Todo se va juntando en una nueva línea del nuevo arte nuevo”. Distinguidos amigos, muy buenas noches.
Las palabras y la acción en unos segundos llegarán, no están o por lo menos no lo parecen,
encuadradas en los cánones habituales.
No intentamos dar satisfacción a nadie, ni a ninguna clase de tragedia en el mismo hecho de vivir, y de ningún modo a la atmósfera –tan en boga– de sueños, complejos, etc., etc. Freud con los todos los respetos y afortunadamente no está con nosotros.
Tampoco es un acto supra cerebral, al decir, susurrantes o en alta voz, palabras que más de uno
–los que así son lo saben– consideran absurdas e incomprensibles. Lograr esto sería una maravilla para nuestro experimento.
Todos ustedes saben que este pícaro mundo, hoy cosmopolita y complicado, tiene recelo al opinar sobre el arte nuevo... Cuando lo hace. ¡Jamás está en lo inesperado! Rechazamos lo falso, nos repugna. No significa nada. En esto es donde este esbozo de monólogo reacciona.
Lo nuevo tiene que sorprender aunque los primeros sorprendidos seamos nosotros mismos.
Distinguidos amigos, ¿han pensado en que si el nuevo día les dijese en qué consiste su novedad, nadie entendería una sola palabra?
Nuestro cuento es un golpe antiguo, ¡feroz! Pero no se asusten porque no hay suicidios, “el suicidio es todavía una hipótesis”, no es mía la frase, es de Antonin Artaud. Pero hay otra, de Apollinaire, que quizás sea mejor: “El suicidio es una palabra mal hecha, lo que mata no es igual que lo que muere”.
Estamos seguros de que comprenderán eso de que las enciclopedias llaman absurdo... Que en realidad no es otra cosa que la propia verdad.
Por tanto, para tener derecho al sueño, su voz y su lección no deben quedar perdidas por las estrellas. El doctor Marañón también nos dijo que “la herencia con que nacemos es tan sólo una invitación para seguir un determinado camino”.
Cualquier semejanza que pudiere existir entre el personaje y yo que soy el autor es una fortuita coincidencia que no hay que tomar muy en cuenta, entre la ficción y la realidad existirán más de dos puntos de contacto y la veracidad de los hechos es relativa.
Quizás todo esto les aclare algo o por el contrario se los oscurezca más, a lo mejor no se les cierra la herida luz, abierta en los cielos maravillosos de Venezuela.
Y si como dijo el pintor español Pablo Picasso, “el ruiseñor canta mal”, no se inquieten, porque este es el gran secreto del teatro...
La sorpresa.
Que es en definitiva la base de todo espectáculo.
Les recuerdo que está prohibido hablar y fumar, pero, los claveles pueden olerlos... ¡eso sí! (aspirar.)
Cuando las palabras quieran salir, no habrá tiempo...
Ya empezó la contradanza.



 

La luz cae totalmente

Maurice Ravel. Minueto sobre el nombre de Haydn. Angel Rec. 35.273.
DC-8 en vuelo, Disco Westminster Nº Wss-1.

Personaje:
Si supieran lo graciosa que era la historia.
Daba risa aquel ser que tenía la manía de recordarlo todo. ¡Lo recordaba tanto, que aún hoy lo estoy escuchando!
¿Ustedes no?
¡Qué lástima que la telepatía no se practique como un deporte!


Pausa

En todo, había demasiada angustia humana y demasiado viento.
Créanmelo, daba risa.
¡Mucha risa!
¡Demasiada para ser verdad!
Pensándolo bien, y sin precipitarnos, creo que su historia era muy semejante, ¡sí!...
Muy semejante a otras historias, que de su lado tenían mucha semejanza con la de él.

Miles Davis. Jazz Track “Ascensor para el Cadalso”. Col. Tl. L268.



Pausa


¿Era?
¿La dramática permanencia de su imagen?
No. ¡Nada!...
Paralizado de pronto, todo se le hizo noche, y el viento...del que les hablé al principio, ¿recuerdan?
¡Y el viento se lo llevó con él!
 
¿No les parece graciosísimo?
¿Nunca les dio miedo la soledad?
¿La han podido llenar de alguna forma?
Confidencialmente les diré que no me agrada la soledad, pero si me guardan el secreto, les diré también que tampoco me desagrada.
¿Les ha oprimido la tristeza del corazón?
¿Alguien ha buscado su taquigrafía dolorosa?
¿Se creen capaces de comprender lo inexplicable?

 

Pausa  
El de la historia sí, sabía lo que era la noche, sabía también aquello de: del sentimiento a la forma,
de la forma al pensamiento,
y del pensamiento, naturalmente, a la pasión.
Lo sabía tanto, que cuando contaba la historia, se fatigaba nerviosamente, ¡tanto que él sí!, él tenía su soledad llena.
Pueden creerme, es más, ¡tienen que creerme!
Pero, llena de tormentos, de penas, de trabajos, de miserias.
 


Pausa
 


¿Alguno de ustedes ha tenido una vida seductora?



Pausa


Excelente panorama, ¿verdad?
 
¿Qué es lo que sucede?
¿Por qué me miran así?
No, ¡si no hablamos de nosotros! Estamos hablando de la historia, de la noche… ¡Llevamos ya un gran rato hablando de ella!
¡De la historia!
¡Y de lo que tenía! Tenía miedo, miedo a la muerte, de que lo sorprendiera dormido.
La noche, esa, de la que estamos hablando, ¡que la recordamos!
Perdón, que él recordaba… Era…

 

Pausa


¿Cómo era?
Lo único que recuerdo es que lo vi rodeado de un destino de triste señor.
¿Cómo podría describírselo a ustedes?
¿Cómo hacer un retrato fiel?
¡Los retratos jamás son fieles!
Pregúntenle a las actrices o a las señoras que cuidan las gallinas.
El retrato que yo quiero hacer es otro, es de otro tipo. Es decirles a ustedes que era... que tenía una cosa extraña. Daba la impresión de que estaba envuelto con el instinto de la creación.
En realidad era un iluso, ¡sí!
Sí creía que su historia, la que él contaba, podía tener solución.

 

Pausa


¿Era…?

 

Pausa


¿Cómo era…?
 
¡Hermoso, muy hermoso!
¡Sabía soñar…!

 

Pausa


¿Señora, ha soñado usted alguna vez?

 

Pausa


Quisiera preguntarle si le interesa algo de todo esto.
¿Porqué?
¿No entiende nada…? ¡Mejor!
¡Muchísimo mejor!... Resultaría aburridísimo el que todo se entendiera.
Pero en cambio, podría preguntarle…¿Es muy indiscreta la pregunta?... Pero es… es sobre…?
No!... Mejor no…!
 
Y a que usted señor, me dirá… que todo está claro…
¡Y lo dice usted!, que soporta la existencia, y que se ha dado mil veces cuenta, perdón...30… 40… 50… 60…de que las cosas no estaban calculadas, digámoslo teatralmente, ¡más que para una sola presentación!
 
Desvanecida la ilusión o la novedad, no produce el menor efecto.
Están olvidando que nos encontramos en pleno juego libre, ¡sí!, ¡tratamos de dominar la estética!
¡Somos defensores del realismo estético!
No hay la menor duda de que la estética es mucho más elevada que la ética. ¿O es que la hay?
¿Alguno…?
¡Perdón…!
¡Ninguno sabe lo que es la estética!
 
A la larga fatigan demasiado las individualidades, por lo general… están desprovistas de interés.
Claro que… ¡el público siempre ama lo que no entiende…!
Por ejemplo… ¡el canto de las sirenas!
Todos lo han oído, ¿verdad?
 
¡Lógico! Totalmente hipnotizados!
¡Exactamente igual que todo el mundo!
Quieren recordar… si alguna vez escucharon…
No sean ilusos… ¿Quieren ser como el de la historia…?
 
¿No hay nadie en la sala que, mientras me cambio de camisa, pueda relatarnos algo?... Así daríamos un nuevo giro a la historia… se haría la acción más simple…
Sobre lo que sea…
Me están diciendo que no hay nadie… ¿qué?
¿De verdad?...
¿Porqué?
¡Como!... ¿Qué?...
¿Qué no sería conveniente…?
¡No entiendo…! ¡Estoy igual que ustedes!
Lo siento mucho… pero…
¿No es posible que entre ustedes…?
¡Dios Santo…!
 
¿De verdad que no hay nadie que pueda contarme el vuelo de una gaviota…?
¡Qué desilusión!
 
En todo teatro tiene que haber siempre un escándalo…
¡el que sea…!
 
Así es, como se hacen los ilustres teatros.

Sonidos de la ionosfera. Cook Laboratorios. Stanford, Conn. Disco Nº 5012.

Gran silencio

Esta historia que les estoy contando,
es una historia que no tiene flores,
ni ríos,
ni columpios.
Es esa historia, que siempre hay alguien que la cuenta,
y que si somos sinceros,
a ninguno le interesa…!
 
Claro que ustedes con toda razón dirán…
¿Para que hemos venido, entonces?
¿Para no comprender?...
 
¡No…! Yo aunque difícilmente… recuerdo algo…
Recuerdo su voz, ¡sí!...
Les confieso que me sentí sumamente atraído por ella…
Pero, ¿cómo era la voz…?
 
¿Era…?

 

Pausa


¡No…!
¡No…!
¿Era una voz…?
Sí…
¿Pero, cómo era…?


Dudando


¿De poeta…?
¡No…!
¿De músico…?
¡No, no! ¡Tampoco!
¿De físico…?
Muchísimo menos… ¡No…!
 
¿Cómo era…?
¿Cómo era…?
 
Era, ¡lo recuerdo ahora…!
 
Una voz lejana llamando… parecía que soñaba algo…
 
¡Sí… sí!... ¡Algo así, como si quisiera vencer a la muerte!...

 

Pausa


Era, ¡no sé si sabré, explicarme claramente…!
Pero era… como si voz fuera, de las voces que hacen vivir… o de las voces que matan.

 

Pausa


¡Perdón…! ¿En la sala no habrá un otorrinolaringólogo…?

 

Pausa


Si lo hay… ¿podría explicarnos este fenómeno de la voz…?
 
¿Carece de sentido mi pregunta…?
¡Mil perdones…! Pero…
Es que recuerdo más aún… ¡Su voz estaba llena de temblor, por lo tanto, y aunque mi pregunta no tenga sentido, por lo menos el sentido que ustedes le quieran dar, quiere decir que estaba viva…!
 
Es cierto sí…! que le gustaba hacer sueños, perspectivas, distancias… sí…!
Parecía como si el esqueleto de un ángel rodase las grandes escaleras por donde siempre se sube...

Gene Kruppa. “Sing, sing, sing”
Clef Records – MGC 627

Gritando


¿Cómo dice?
¿Qué…?
¿Se escucha el pulso...?
¡El corazón!

Gran silencio

Me entusiasma dibujar, no sé... ¡pero me gusta...!
¡Sobre todo perspectivas!
La perspectiva, qué importante es, ¿verdad?
La historia que les estoy contando... no tiene perspectiva.
 
¡Podríamos hacer una...!
¡Una que nos lleve a la voz...!
Si no a la misma, por lo menos a otra...
¡Una máquina podría hacerlo...!
En la televisión... en la radio... en los discos,
¡todo el mundo tiene una voz!
 
La lógica es aplastante... Pero ninguna es la voz de la que les estoy hablando.
¡La nuestra es otra...!
¡Sí...!

 

Pausa


¿Cómo era...?
¿Cómo era...?
 
Había perdido la ambición o el hábito por las culpas de todos los días...?
¡Es divertido ver cómo se complica todo...!
 
Perspectivas,
voces,
historias,
ángeles,
máquinas,
¡y todavía sin decirles a ustedes... algo, de algo...!
¿Algo?
 
¿No les suena esto... excesivamente hueco...?
¿No estaremos en una cueva?

 

Llamando


¡Oééééé...!
¡Oééééé...!
¡Oééééé...!

 

Pausa


Acabo de recordar que no tuvo nunca años numerados, que nunca se acostó en la yerba y que tampoco clavó mariposas en la pared de su cuarto, ni banderines de equipos de natación...
Es cierto, ¡sí!, que le gustaba hacer sueños, perspectivas, distancias... ¡sí...!
Y también es cierto que…
 
¿Quería escapar al peso de la grave existencia…?
 
Comía manzanas y bebía… ¡sí!, pero… siempre que había un barco en la bahía azul…
 
¡Es maravilloso…!
¡Lo estoy recordando todo…!
¡Sí…!
¡Tenía ojos…!
¡Sí…!

 

Pausa


¿De qué color…?
¿De qué color…?
¿Tristes…?
¡Sí…! De eso estoy completamente seguro…¡muy tristes…! Iguales a los de un animal…
Pero… de que color…?

 

Pausa, con decisión


¡Ah!... ¡esa es otra historia…!
Sería imposible contarle dos historias a la vez…
¡Sería el cuento de nunca acabar…!
 
¡Sería todo tan infinito…!

 

Triunfal


¡ Eso…! ¡Sí…!
¡Miraba al infinito…!
¿Qué buscaba…?
¿Qué pretendía…?
¿Para qué…?
 
¡Buscaba su voz…!
 
Exactamente igual a como nosotros la estamos buscando…

 

Gran silencio


Olía a pino, era un pino del mar…
Tenía miedo, ¡lo más natural del mundo…! ¿Era…?
Mejor dicho: es… Es un ser humano…
¿No lo han visto ustedes en el lobby de esos grandes hoteles en que se hospedan cuando viajan, para hastiarse más de su tremendo hastío…?
 
Lógico… Imposible verlo… Siempre lleva puesta una escafandra de gran profundidad…
 
¡Lo hicieron distinto de lo que era…!
¡Lo hicieron…!
 
Estaba en una zanja, lo recuerdo muy bien cuando me lo contó…
en una zanja… donde antes había maíz,
donde antes había amapolas,
y él…
También había grandes globos negros… Muchas ratas… y una tremenda ballena, negra también… que se tragaba a todos…
Se escondió, agazapado… y le pasó por encima…
 
¡Por eso, no recuerdo claramente su voz…!
¡Imposible reconocerla…!
¡Había cambiado instantáneamente…!

 

Pausa


Le presento mis excusas al otorrinolaringólogo.

 

Silencio


No lo creerán ustedes, pero estoy sumamente preocupado, porque me es completamente imposible, relatarles la historia que me contó… ¡Claro que!... Casi me atrevería…
¡No… no…! Carece de interés y no tiene ya voz…
Pudo haberla tenido… eso sí… mas…
también se perdió en la zanja…

 

Pausa

¡Qué zanja tan extraña…!
Había tenido sangre… Era una fosa sangrienta,
Y ahora crecían cardos, y corría por ella, un río seco lleno de arcilla.
Los globos, ya no eran negros…!
 
¿Cómo eran…?
¿Cómo eran,  Dios mío…?
¿Cómo eran…?
 
Yo les aseguro, fui engañado…
total y definitivamente engañado…
 
¿Les importa…? ¿Verdad que no…?
Pero ustedes también han sido engañados…
No por mí, ¡eso jamás lo haría…!
Pero han sido engañados…
¡Se engañan…!
 
Igual que los actores… cuya manía inveterada, producida por el dominio de técnicas avanzadas en la interpretación…, les hace tomar como propias las vicisitudes y calamidades de los personajes que ellos dicen vivir…
 

Pausa


¡Yo, no sé ustedes…! Odio las armas.
¿Qué son las armas…?
 
No tuve nunca fusta…
Lo único que tuve fue un rosal que me rasgó la piel…
pero no salió sangre…
Brotaban perspectivas,
sueños,
pescados y pelícanos que se suicidaban…
 
Qué herida tan extraña… ¿verdad…?

 

Dudando


¿Cómo era…?
¿Cómo era…?
¿Cuál era su voz…?

 

Pausa


¿La había oído…?
Sí.
 
Me dijo que nunca había tirado piedras a un nido de pájaros…
y que de donde él era… había muchas higueras,
y que una vez… lo habían llevado de la mano.
 
Verán que lo recuerdo casi todo…
Menos la voz…
¿Cómo era?

 

Suplicante


Señoras, ¿no podrían decirme cómo era…?
Claro, señores, que he visto murciélagos disecados,
y alondras, y colibríes
¿Quién no…?
pero,
 
Al hombre hay que darle imágenes… ¡La realidad le molesta…!
¡Por favor…!
¡Ayúdenme…!
¿Cómo era su voz…?
¿No se dan cuenta de cómo estoy…?
 
¿Cómo estoy…?
¿Enloqueciendo…?
 
¡No…! ¡No…! ¡Eso es otra cosa…!
¡Creo que todo es leyenda….!
 
Creo…
¿Ustedes no creen…?
¿Ustedes no creen que los poetas viven en una hornacina de cristal…?
 
¿O son de los que piensan… que quiero hacerles creer en una historia… que no existe más que en mi imaginación…?
¿Creen que me burlo…?
¡Nada de eso…!
 
Si me han visto beber, es porque respiro difícilmente,
¡Bebo viento…! ¡No whiskey…!
Y eso que me han dicho que es un gran vasodilatador…

 

Intenso


¡Eso…!
Sí… ¡Quiero dilatarme…!
¡Respirar…!
 
¡Respiren fuerte…!
¡Profundo…!
¡Así…!
¡Se están asfixiando por no respirar…!
 
¡No…! ¡No deformen la realidad…!
¡No le busquen tres pies al gato…!
 
¡Busquen conmigo la voz…!
¡Encuéntrenla…!
O sino… ¡busquen un símbolo…!
 
¿Qué están comentando…?
¿Sobre qué…?
¿Cómo…?
¿Sobre la mala fama…?
 
No me hagan reír… ¡Puede ser…! Quizás el maniquí que tiene usted en su casa…
¡No se inquieten…!
¡El maniquí… el rebaño…!
¡Es igual…!
Pero, ¡por favor…!
¡No cuchicheen…! ¡Eso, está muy feo…!

 

Pausa


¿No es cierto que siguen sin entender una sola palabra…?
 
Es difícil hacerles comprender… pero, lo único que trato es... recordar la voz…la voz que nos…¡Bah!...Tonterías…!

 

Abatido


¿De qué sirven los paisajes presentados…?
¿Los campos desolados, o sus cielos luminosos…?
¿Los han tocado alguna vez…?
 
¡Yo sí…! Por eso los busco… Exactamente igual que la voz que me estaba contando la historia…
La voz del amigo que tenía la manía de estar siempre recordando algo…
Que vivía de sueños… ¡Y que tanta risa me causaba…!
 
Meterse el dedo en la nariz… es feo, dicen incluso que es de mala educación…
Pero cuando uno pone en dedo en la llaga… ¡Cómo entra y cómo duele…! ¿Verdad…?
¡Llega a lo hondo!!
 
¿No es cierto…?
 
Nos ha ido pasando el tiempo…
Pero, no los años…
Y no a la historia que les he querido contar.
 
Esa historia, que un día les haré cuento y que descubierta u oculta, ¡está…! Vaya si está…!

 

Lentamente


No deben olvidar que vivir es perseguir y ser perseguido.
La vida del hombre no es más que una constante y agobiadora lucha por la existencia… pero desde un principio convencidos… de la derrota total…
Mas la vida no es un par de zapatos viejos que se arroja al cesto de la basura, al cual todos los días… van a parar los sueños y mil esperanzas…
¡La vida es una sola y silenciosa cacería increíble…!

 

Pausa


Esta me parece que es la estúpida historia -perfectamente natural y lógica- que yo les quería contar…
Créanme, si no es la misma… se le parece bastante… Y como quien pregunta, a Roma va, sería maravilloso saber si no existirá una fórmula…¡aunque sea relativa!, que pudiera ayudarnos a salir de esta mascarada multicolor…
 
¿Llegaremos a vivir sin espectros…?
¿Podremos un día refugiarnos en la naturaleza y decir con San Pablo: “Todo pasará, sólo quedará el amor”?
 
Dibujemos una perspectiva más…
Es posible que en lo inexistente… recordemos la fórmula que ya no nos hará reír…
Y, ¡quién sabe…! A lo mejor ustedes entienden, de una vez por todas… lo que les he querido contar.
 
 
Los pelícanos seguirán lanzándose a su infinito,
y nosotros, con las gaviotas, seguiremos buscando…
¿Qué…?
La voz.
El sueño,
un reloj,
una mano,
el mar…
En fin… ¡algo…!
Contaremos las flores del campo,
los vientos del Norte,
la violencia elemental de las rocas,
las imágenes transfiguradas
las ruinas,
la alegría,
la esperanza.
¡Cada uno que busque lo que quiera…!
 
Y,
mientras nos volvemos a encontrar,
yo me llevaré el acordeón.
 
Y cuando recuerde, ¡verdaderamente… todo! Les avisaré… pero no para que vengan… ¡no…! Ya que mi insistente cuento se lo contaré al vacío… al espacio… que es el único que entiende…
Pueden estar seguros de que les escribiré una larga y apasionada carta… porque esa historia se la tengo que contar…
Cuando vayan saliendo… por favor… déjenme su dirección en la taquilla…
Y aun cuando ustedes piensen lo contrario, con el mundo…
Yo les diré…

Gunther Schuller. 7 estudios sobre temas de Paul Klee.
Mercury MG 50282

Si pudiera decir la verdad!
 
¡Si pudiéramos olvidar los muertos!
 
¡Si recordase, palabra a palabra, la historia!
 
¡Si estuvieran abiertas las puertas!
 
¡Si los días se llenaran de horas frente a los acantilados del mar!
 
¡Si encontrara en la calle la voz…!

 

El fotógrafo.


Quieto…!

Terremoto Harbin-Tehachapi, Julio 21, 1952. Magnitud 7.75 velocidad x 750: Sismógrafo Benioff, California.
Cook Laboratorios. Stanford Conn. USA.

 Disco nº 5012

Una tremenda explosión. Gran fogonazo de magnesio del fotógrafo.

Jet-707, despegando. Jack Holmman.
Exclusive sound effects—EKS 7253

La voz…!
¿Es esa la voz…?

 

Los gritos de terror desaparecen en la violenta
conversación de las gallinas.


Gallinero.
Aventuras en cacofonía. Audio Phile.

 

El telón ha caído estrepitosamente.
 
Black out final.

 

Martes 13 de marzo de 1962
Caracas

 


Todos los efectos de sonido están en F.D.S


Esta obra fue estrenada en el teatro Municipal de Caracas el 4 de Junio de 1962, con Eduardo Mancera, Rolando Peña, Pierre Mauguin, Félix Pérez Colmenares y Elías Pérez Borges y la mise-en-scène, del autor.

 


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