Dos parejas, una que ha permanecido en Cuba desde la revolución de Castro y otra que regresa a la isla después de varios años en misiones diplomáticas por Europa, coinciden en La Habana en 1968. En el transcurso de sus encuentros se revelan las pasiones y decepciones de cada uno de ellos. Los paraísos artificiales no es sólo una magnífica novela sobre la paranoia y la lujuria, sobre la inocencia y la traición, es, además, una minuciosa reconstrucción de cuánto han cambiado los cubanos con la revolución y de cómo mudaron dramáticamente sus ideas y costumbres, aunque no su forma de ser. Ironía, sentido del humor y gran destreza literaria en este libro cubano que lleva hasta sus últimas consecuencias el debate entre lealtad, exilio y desesperanza. Un texto lúcido, atrevido y magistralmente escrito con el que se entra de lleno en el universo fértil y emocionante de Benigno Nieto, autor de esta espléndida novela, una de las más vendidas en Estados Unidos en el último año. Benigno Nieto no nació en Santiago de Cuba, pero fue inscrito en esa ciudad para una de esas mentiras biográficas que él disfruta. Tuvo que dejar los estudios a los 16 años para buscarse la vida. Ha ejercido numerosos oficios: desde lavaplatos hasta profesor, pero le ha obsesionado uno solo: el de escribir. Ha conocido la cárcel y el exilio en dos ocasiones. Sin embargo, no padece de nostalgia, sino de artritis. Vinculado a la generación cubana de Lunes de Revolución, publicó en los años 60 varios cuentos en ese suplemento literario. En 1985 recibió el premio Linden Lane Magazine. Ha residido en Estados Unidos, España y Venezuela. Los paraísos artificiales, gran éxito de ventas en Estados Unidos, en su primera novela publicada en España.
|