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Sociedad de Amigos de la Compañía Nacional de Teatro Entrevista a Concha de la Sota de Lanao
y Diana Benshimol
AN:¿Cómo empezó la Sociedad de Amigos de la compañía? CSN: La Sociedad de Amigos comenzó simultáneamente con la Compañía Nacional de Teatro. La Compañía Nacional de Teatro se fundó por decreto presidencial. El primer director fue Isaac Chocrón, quien me propuso fundar la Sociedad de Amigos. AN: Como apoyo.
DB: Es que dimos demasiado, inicialmente dábamos ocho entradas, eran socios que pagaban 500 bolívares anuales y con 500 bolívares anuales nosotros teníamos que mandarles correspondencia donde fuera, ahí nos ahorcamos. AN: O sea, que desde el principio no cubrían los gastos. CSN: No, sí, sí, mira, la Sociedad de Amigos llegó a ser realmente una sociedad con su dinero suficiente, podía patrocinar un montaje completo y un programa de becas que se llamaba Los meritorios. La Compañía Nacional tenía aparte su staff de actores estables y con seguro, la actriz Tania Sarabia, Francis Rueda, por primera vez la Compañía Nacional le dio un status decente a un actor. AN: Al pagarle un sueldo a los actores se les da una estabilidad. DB: Isaac quería darles seguridad para que no tengan la necesidad de recurrir a un trabajo en televisión. Pero desafortunadamente todo eso se desmoronó. CSN: Eran empleados a tiempo completo de la compañía. AN: Creo que es la primera vez que se hace eso. CSN: La primera vez, eso no existía, entonces ése era el proyecto, la Compañía Nacional, la forma de trato de los actores, el otro proyecto de la compañía era Los meritorios, que son los muchachos egresados de las distintas escuelas de teatro que iban a la compañía a presentar una audición y se presentaban muchísimos, yo asistía a varias de las audiciones, iban directores de teatro, ahí fue donde yo conocí a Antonio Costante. Un muchacho graduado de una escuela de teatro iba a hacer como un post-grado en la compañía. Estos eran los llamados meritorios porque habían llegado por méritos a conseguir un trabajo en la compañía, tenían un pequeño sueldo y ese pequeño sueldo lo pagaba la Sociedad de Amigos. AN: ¿Cómo eran elegidos? Hacían audiciones y se elegían entre tantas personas. CSN: Se hacían audiciones y se hacía una selección
entre los que aspiraban a ser actores, pero también los que querían
hacer vestuario, guión, dirección. AN: El vestuario, los zapatos... CSN: Bueno, figúrate tú que nosotros nos permitíamos,
te puedo decir, tener vestuario pintado a mano por Marisol Escobar. Los
diseñadores de este país, Margarita Zingg, toda esa gente
pasó por ahí haciendo vestuario, Ángel Sánchez.
Ése era el nivel. Cuando se montó Pedro Navaja, para
celebrar sus 100 funciones, invitamos a Cabrera, autor de la pieza. AN: ¿Actualmente la Compañía Nacional de Teatro no tiene sede?
CSN: Pagábamos todo. DB: Teníamos el problema que dependiendo del gobernante de turno, si él decidía que para el prestigio político era importante que el colegio de no sé dónde presentara su acto cultural un sábado teniendo nosotros funciones, nos desmontaban nuestra escenografía, se montaba el acto cultural del colegio y nosotros teníamos que volver a montar, tú te imaginas el costo de lo que eso significaba. CSN: Ahora se está montando El eterno imaginario de Moliere en la Casa de Rómulo Gallegos, CELARG. DB: Desde hace tiempo nosotros venimos instrumentando la modalidad de presentar simultáneamente la misma obra en el Teatro Nacional y en otro teatro. CSN: Imagínate cómo sería el boom de la compañía que llegamos en un momento dado a tener doble elenco. AN: Había mucho profesionalismo. CSN: En efecto. Fue realmente algo precioso. Una era de oro. AN: ¿Cuáles fueron las causas de la situación tan preocupante en tránsito? CSN: Yo creo que para las actuales condiciones se conjugaron muchas cosas. No podemos culpar del todo a la despreocupación del Gobierno. Tampoco se podría precisar cuál de los desaciertos de los subsiguientes directores incidió más en la debacle actual. Sólo podemos decir que fue una cadena de desatinos con plurales protagonistas. Pero el desaliento no nos ha invadido: algo muy conveniente al enfocar estrategias dentro de las nuevas demandas de nuestra realidad... y para encontrar nuevos aliados. AN: Yo creo que se siente mucho amor por lo que están haciendo.
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