KALATHOS
Moraima Márquez Zerpa

      La palabra griega kalathos significa canastillo, específicamente una pequeña cesta en forma de cáliz, y tiene su equivalencia en el latín calathus, término que se utilizó en la tradición poética para referirse no sólo a una cestilla de mimbre para llevar flores y frutos, sino además a una copa o vaso de metal o madera y a las cubas o vasijas para vino, así como al cáliz de una flor. El diccionario español circunscribe el uso de la expresión cálato a los dominios de la arqueología y la arquitectura: "recipiente de mimbres o juncos en forma de cuenco de copa" y "tambor del capitel corintio", respectivamente.

     Cada palabra contiene una imagen de algo que está a la vista, pero también evoca simbólicamente lo similar. En este conjunto de significados encontramos, pues, objetos pertenecientes a la vida cotidiana más sencilla junto a las ideas de belleza y tradición, por lo que resulta pertinente el que Kalathos haya sido escogido como nombre y emblema de una revista que se propone recoger lo mejor del cultivo, la cultura. El hombre siente desde siempre la necesidad de contener y dar forma: así también la forma apropiada, la del arte, es de alguna manera una cesta.
CONTINÚA...

 


JUAN DE LA CRUZ: SOMBRA EXISTENCIAL.
Ida Gramcko.

 

  Hablando de filosofia, N. Abbagnano señala en "Existencialismo positivo" que "esta busqueda no es un lujo susceptible de omitirse o considerarse superfluo; es la constitucion intrinseca de la existencia como tal", pues "a labor de los filosofos no esta confinada en su especializacion, sino que interesa a todos los hombres porque encuentra sus raices en la misma condicion humana". Lo mismo podria decirse de la poesia porque no es un quehacer que deviene del mero refinamiento. Todo hombre tiene posibilidad poetica, para crear o para recrear, lograr el poema, al menos, lograr una lectura profunda.
CONTINÚA...


BORGES, LA REPETICIÓN Y EL INFINITO.
Víctor Bravo

    

 


La obra literaria de Jorge Luis Borges parece nacer de una infinita perplejidad ante lo real. Pero esta perplejidad parece ser la misma de la Época Moderna: los distanciamientos paródicos. Irónicos, escépticos, melancólicos, lúdicos, que desde Gargantúa y Pantagruel y El Quijote, y desde el Barroco y el Romanticismo a un Kafka, un Proust, un Joyce, hasta las vanguardias y las postvanguardias, hicieron brotar los pliegues y repliegues de lo real, mostrando los surcos de sus heterogeneidades, o apartándose hacia las representaciones alternas de la noche, el sueño, lo desconocido, la muerte. Creando las poéticas de lo alterno que a menudo regresaban a una resignificación de lo real, por medio de los procesos alegóricos.
CONTINÚA...

 


HOMENAJE A DENZIL ROMERO
LAS ROMERIAS DE DENZIL
Luis Barreras Linares

Por no haberme ocupado antes de su obra con el cuidado que merecía, y siempre guiado por la admiración secreta que jamás le manifesté, desde la misma fecha de su muerte (el 7 de marzo de 1999), he estado evocando la imagen de Denzil Romero, jorungando mis recortes de prensa y los suyos (gracias a la bondad de su esposa, Maritza), apreciando fotografías de distintos momentos de su trayectoria literaria, comparando deferentes etapas de su escritura, y he llegado a la conclusión de que, poco a poco, justo desde que comenzó a sonar La tragedia del Generalísimo (1983), el escritor de carne y hueso inició un proceso de mimetización con quien fuera el personaje más caro de su narrativa: Francisco de Miranda.

CONTINÚA...


VEA TAMBIEN: JOSE BALZA - MARIA RAMIREZ RIBES

[ Entrevistas | Letras | Pensamiento | Mouseion | Home ]


© Copyright 2000.KALATHOS. Todos los derechos reservados.
Produced by