| Mercedes Elena González: 31 grados 7 minutos 52 segundos norte Por Artemis Nader
AN: ¿Cómo es la transformación de un objeto tan femenino como el bordado en una constelación? MEG: Hago algo que llamo neurohilado: utilizo la forma de la neurona para hacer escritura, conexiones para hilar. Utilizo el tambor de bordar como una metáfora del tejido mismo. Cuando uno ve a través de un microscopio, a veces ves un círculo que te define el espacio como si estuvieras delante de un lente amplificador.
AN: Se pudiera decir entonces que el tambor de bordar le da a la mujer una compenetración con el cosmos y la ciencia. ¿Cómo se llama la exposición? MEG: 31 grados 7 minutos 52 segundos norte. AN: ¿Por qué ese nombre? MEG: Tomé, pero no de manera literal, la fecha de mi nacimiento, con sus coordenadas, e hice esta neurocosmografía. Tiene doble lectura: la microscópica, tus transmisiones neurales; y la cuestión macro, el universo, la transmisión de Internet, las tormentas eléctricas, la transmisión de ondas, la comunicación escrita.
AN: Y utilizaste las estrellas. MEG: Fui bordando la noche, saliéndome del formato tradicional del lienzo, utilizando materiales distintos. AN: Como tela metálica. MEG: Como esa tela, muy suave. Pero a lo mejor mañana lo pinto sobre látex o sobre otra cosa que me pueda funcionar bien. AN: Cuando veo tu trabajo siento que requiere mucha paciencia, es muy minucioso. MEG: Es bordar en pincel.
Fotos: Artemis Nader |