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Los seres propios de Thiago de
Mello
Entrevista de Artemis Nader a
Thiago de Mello

La
poesía, el poeta y la palabra
A: ¿Usted
piensa que la poesía, el acto poético nace de dónde?
T: Quien nace no es el acto poético, quien nace es el poeta.
El poeta no se hace. No sé si es cuestión de hormonas, cuestiones
genéticas, el poeta nace con el don de la creación poética,
con el don de penetrar en los sótanos, los secretos de la palabra
y arrancar de ella sortilegios sonoros, sortilegios semánticos,
poderes, interpretación del mundo, de la vida. Pero hay gente que
ha nacido con ese don y ,sin embargo, no se hacen responsables. No se
hace responsable de ese don el que no trabaja. Arte es sobre todo trabajo.
Como el músico, el escultor, el pintor, el narrador, el poeta debe
trabajar todos los días, para conseguir a mi juicio su idioma propio.
A: ¿Ser
reconocido por su lenguaje?
T: Sí, yo creo que los creadores latinoamericanos, el escritor
en general, pero particularmente el poeta, debemos ser capaces de alcanzar
un idioma literario-poético que sea cada día más
accesible, accesible a un número mayor de personas y que no escriba
solamente para iniciados que hicieron cursos de letras, o tuvieron una
formación literaria en la universidad o en la casa, en la familia.
No: la poesía es necesaria para la vida como el pan. Un comerciante,
un funcionario público, un obrero alfabetizado puede lee poesía.
El negro Rincón, jugador de fútbol colombiano, lee poesía.
Federico García Lorca, por ejemplo, dijo en su poema La casada
infiel:
en las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos.
Y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos
El
lector lo entiende aunque nunca hubiera pensado en su vida que los senos
de la mujer amada pudieran ser dos ramas de jacinto.
La
poesía que es el gran barco de la utopía
y la bandera del barco de la utopía es la poesía
T: Esta
frase la voy a dejar en la Revista Prometeo del X Festival de Poesía
de Medellín... La poesía debe tener, además de su
finalidad estética, arte y belleza, una utilidad ética.
La poesía provoca, transmite y da un tipo de felicidad que solamente
ella puede dar. Ningún autor te lo da. Todo arte consigue su verdadera
dimensión y grandeza
A: ...en
la poesía.
T: El concierto de clarinete de Mozart, por ejemplo, o una escultura
de Botero o las pinturas de Altamira, lo que hay allí, lo que da
belleza es la dimensión poética. Y en los grandes novelistas...
Lord Jim es una novela sobre la conciencia que tuvo un hombre de la pérdida
de la dignidad y pasó toda su vida para rescatar su dignidad y
solamente la rescata donde descubre la fuerza y la belleza de la poesía
en la convivencia cotidiana.
A:
¿La poesía se escribe desde la emoción o se puede
escribir también apartado de ella?
T: La poesía, la construcción poética, es la
unión del trabajo de tu sensibilidad con tu inteligencia. Elemento
sensible y elemento inteligible. La inteligencia tiene corazón,
como la sensibilidad tiene inteligencia.
A: ¿Y
usted considera la poesía como un acto subversivo?
T: La poesía es esencialmente descubridora de la verdad. Descubridora
de la esencia de las cosas. Es una forma de conocimiento, la poesía
no miente.
A: ¡Claro!
T: Y entonces, en este mundo, al fin del siglo, donde ha triunfado
el engaño y la corrupción, la violencia y el desamor, si
cantas la poesía eres un subversivo, porque vas contra los valores
establecidos.
A:
Además, el poeta, a veces, toca asuntos de los que la gente no
le gusta hablar, como es el dolor
T: Tú puedes cantar los tobillos de la mujer, los ojos, puedes
cantar las constelaciones, los poliedros, pero puedes cantar también
el dolor que te causa el hecho de que un niño esté durmiendo
con hambre.
Yo me
dedico a tres causas en la vida. La primera: hacer mi parte en la construcción
de una sociedad humana solidaria. La segunda: es la integración
cultural de Latinoamérica y la tercera: es la preservación
del más precioso patrimonio de la humanidad: la selva amazónica
con su gran biodiversidad genética.
A:
¿Y ha tenido colaboración, lo han apoyado?
T: Yo apoyo a quien trabaja. Yo tengo cuatro libros en prosa solamente
sobre esa cuestión.
Thiago
de Mello, traductor
A:
Yo sé que usted está traduciendo autores latinoamericanos
al portugués...
T: Yo traduzco hace medio siglo. Cuando traduje el primer poema tenía
quince años. Pero hace más de treinta y cinco años
que me dedico a traducir poemas latinoamericanos. Brasil no conoce nada
de la poesía latinoamericana. Ese desconocimiento no se debe a
la diferencia de idiomas, porque en México no se sabe casi nada
de Colombia, en Uruguay no se sabe nada de Bolivia... No habrá
jamás una integración económica tipo MERCOSUR, por
ejemplo, si no hay respaldo de una integración cultural verdadera.
Yo no sé, no tengo la culpa: he nacido con mi corazón latinoamericano.
Soy
brasilero, pero siento el dolor de un niño que pasa hambre en Tegucigalpa
como
A: Como
si fuera en Brasil.
¿El
mejor poeta quién es?
T: Yo
trabajo hace más de medio siglo con poesía todos los días,
con la palabra poética. Leo poesía y digo poesía
caminando en la selva y, sin embargo, no he encontrado la cinta métrica
para admitir quién es grande. La unidad de medida. Todos somos
poetas, ahora, tú tienes tus predilectos y yo tengo los míos.
A: Cada
quien interpreta a su manera...
T: Sí, este poeta es grande pero grande, es el mejor hacedor
de... tiene una capacidad de invención. Lo mismo sucede: hay grandes,
excelentes traductores. Y otros poetas impenetrables, yo no consigo entender
lo que dicen, yo solamente puedo amar.
Escribir
es difícil y es muy fácil.
A: Tiene
que tener sensibilidad, una serie de cosas...
T: Escribir sencillo, sin perder la belleza literaria, de alguna manera,
ser transparente. La simplicidad. Después de haber publicado ya
más de 100 libros tenía una gran preocupación filosófica,
ontológica, el problema del ser. Libros celebrados por la crítica.
Pero me di cuenta de que yo padezco de una enfermedad que se llama indignación
moral, frente a ese abismo infame que existe entre una minoría
pequeñísima de ricos, encarecedores de la miseria, y una
multitud de hambrientos. 900 millones de hambrientos, que no saben ni
del olor de esa cosa que se llama el pan de cada día. Yo quiero
que mi poesía sirva también a esa causa. Cuando se hace
una poesía con materia social se dice que es una poesía
política. No existe una poesía política: yo escribo
sobre la vida del hombre.
A: ¿Una
poesía solidaria?
T: Una poesía solidaria, una poesía sobre la vida del
hombre, que puede hablar sobre tus ojos o sobre
A:
...el sufrimiento.
T: El sufrimiento. Yo he estado a veces en la cárcel, me apresaron
en Brasil. En la madrugada me maltrataron, etc. La celda era muy angosta,
estaba sucia, había ratones, cucarachas. Por la mañana entró
la luz y yo vi que el muro estaba lleno de sombras, entró más
luz y yo vi que había palabras. Pude leer. Yo que estaba muy abatido,
muy deprimido, y leí:
Más
oscuro, más yo canto
porque el mañana va llegar...
Son dos versos míos. Alguien que estuvo en la cárcel antes
que yo los grabó en la pared para ganar fuerza, y esos versos se
transformaron en seres propios y me dieron fuerza a mí mismo. Entonces
yo descubrí, en aquel momento, que estaba comenzando a aprender
a escribir.
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