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SAÚL IBARGOYEN, UN CREADOR
CREATIVO
Entrevista de Artemis Nader a
Saúl Ibargoyen
El
cuerpo aprende
A: ¿Cómo
y desde cuándo crece el acto poético?
S: No sé
qué se llama acto poético. A veces, es sólo cuestión
de palabras. Todo acto de creatividad tiene como raíz primera el
inconsciente y la zona profunda de la personalidad. Luego, se produce
un movimiento inicial de esa zona oscura, un desplazamiento hacia otras
zonas de las imágenes que se forman en la percepción de
la realidad externa, además de toda la acumulación de imágenes
que uno va y traslada todos los días, incluso cuando nosotros soñamos
estamos reciclando los sueños, estamos soñando con los restos
de otros sueños. El poeta va reciclando todas esas imágenes,
sensaciones, incluso reflejos intelectivos que andan moviéndose
quién sabe por dónde y va reciclando, se va transformando
sobre sí mismo a medida que trabaja con eso, conscientemente o
no, y luego recuerda las palabras, las palabras, para mí son el
final.
Los
que hacemos poesía vamos al origen, al fondo, a lo que se puede
llamar inconsciente o subconsciente, y que más que eso: porque
hay que tomar en cuenta el conocimiento tácito, es decir, lo que
el cuerpo aprende y que nosotros nos damos cuenta. El cuerpo hace su experiencia,
cuando nosotros bajamos las escaleras de la casa el cuerpo ya sabe cuántos
escalones son, ya los contó, nosotros no lo hemos contado, el cuerpo
sabe y si nos caemos es por culpa nuestra, no por culpa de nuestro cuerpo.
A: Porque
hicimos que el cuerpo perdiera la cuenta.
S: ¡Claro!
Lo perturbamos un poquito. El error va a ser nuestro, no del cuerpo.
Si se quiere llamar
alma
A: Uno
siente mucha intensidad en tu poesía, pero también mucho
ritmo, por ejemplo, en El tango, el Gran Cambalache.
S: Eso viene
de la lectura, pero viene también de los modos de respirar que
uno ha percibido, de sus viajes por América Latina, el modo de
acentuar, el uso de las pausas, del silencio y a veces uno lo realiza
simplemente de manera no pensada. Cada impulso creativo necesita su propia
respiración. El asunto es saber cuál respiración
necesitas, ¿qué respiración le puedes dar a una temática
originada por una simple sensación o un mero estado de ánimo?
A: ¿Tú
piensas que se escribe desde la emoción o apartado de ella?
S: No es
exactamente desde la emoción, sino de lo que queda de la emoción.
O sea, la emoción enfriada no del fuego, sino de la ceniza. Como
decía Carlos Bousoño: uno escribe sobre lo que contempla.
Uno se va convirtiendo en un traductor de imágenes, en un traductor
de sí mismo.
A: Eso
es bellísimo, pero tú también tienes mucho cinismo,
como un humor negro.
S: Sí,
me caracterizo por eso, es una manera de hacer menos trágica la
realidad porque la poesía, por supuesto, tiene un vínculo
directo, pero funciona lateralmente con respecto a la realidad. La poesía
no entra en la realidad, la poesía entra en la sensibilidad de
las personas...
A: En
el alma...
S: Bueno,
si se quiere llamar alma.
A: Uno
siente que tú no crees en nada. Hablas de Dios, de los animales,
las mujeres...
S: No es
tanto así. Soy ese tipo de escéptico, un escepticismo
científico: nada es hasta que no se compruebe. Yo pienso que
ese escepticismo, también en mí, no es una negación.
Si yo fuera un escéptico reacio no publicara mis libros, ni los
escribiría. Pero creo que son una forma de la interpretación
de lo real, de lo real en mí. Rubén Darío hablaba
de la poesía en mí. Yo digo de lo real en mí,
como para suavizarlo un poco. Ese encaramiento me permite, por un lado,
exigir a la imaginación, sacarle a la realidad incluso propuestas
que la realidad no tiene o no quiere decir.

Un soneto imperfecto
A:
La poesía es una ofrenda o es por vanidad, ¿cuál
es su intención al hacer poesía?
S: Yo distingo
creador y creativo, lo he dicho otras veces y lo vuelvo a decir acá,
creador es el que hace algo de donde no hay nada, serían los Dioses
pero yo no soy Dios.
A: Nunca
te has sentido cuando escribes una
S: Yo soy
creativo porque yo estoy trabajando con cosas que ya están hechas
o a partir de cosas ya hechas; las palabras estaban hechas antes de que
yo naciera, hace miles de años, y las siguen transformando, y las
siguen reinventando entre millones y millones de personas, de generación
en generación, y yo estoy recreándolas. Lo que uno ha hecho
es agregar su propio lenguaje poético. El poeta convierte el idioma,
que está asociado con muchos idiomas, por muchos idiomas y por
muchos lenguajes poéticos, en su propio lenguaje poético.
El poeta es realmente creativo: convierte sus discursos en un lenguaje
que no es intercambiable, es único, puede ser mediocre, gris, negro,
blanco, rojo, pero es único
A: Es
único porque es de la persona que lo escribe.
S: El resultado
es colectivo por una parte. El poeta nunca está sólo. No
es como andan diciendo allí, que está ahí sufriendo,
escondido o metido en la torre de marfil o de cristal en medio del desierto:
nunca está sólo. Cuando tú escribes, muchas manos
se mueven con tu mano.
A: Tú
recitaste un poema que era como una décima. En la tasca, un verso
que tenía rima tipo
S: Apasionante.
Era un soneto imperfecto.
A: ¿Imperfecto?
S: Imperfecto.
Sí, sin rima insignética: no los cuatro versos para dar
la disposición estrófica normal, cuatro-cuatro-tres-tres...
Pero eso fue un experimento.
A: ¿Podría,
por ejemplo, considerarse al poeta un subversivo?
S: En alguna
medida. Muchas veces, aún siendo poetas que están de acuerdo
con el sistema, su condición les trae muchos... por ejemplo, su
discurso por ser un discurso metafórico no coincide estrictamente
con el discurso dominante...
A:
Y molesta.
La
poesía es un sistema
A: Uno siente tu
poesía algo como más consistente que en otros poetas que
uno
S: Sí,
eso es verdad, eso tiene que ver con la manera en que uno sufre, uno a
lo largo de los años va tratando de ordenar y ordenarse en un cosmos
caótico y de alguna manera buscar una interpretación de
lo que se llama la verdad afectiva, el mundo, que son dos cosas distintas,
claro, y la ubicación de uno mismo ahí, es decir, uno mismo
significa todo lo demás que tiene todo el mundo, entonces tratar
de formar digamos como una especie de sistema, yo creo que la poesía
es un sistema, eso lo hemos planteado incluso, te acuerdas a partir del
diálogo platónico de Ilón, Ión o Ilón,
no me acuerdo, Ión, ahí Sócrates según Platón
se plantea una de las metáforas de la piedra Imán y los
tres aros de hierro, entonces él dice que la piedra Imán
es el Dios de la divinidad, de la luz, el primer anillo es el poeta, el
segundo es el Rapsoda y el tercero es el pueblo. Es un sistema, el poeta
no tiene necesidad de aprender nada porque todo se lo dice la divinidad,
el Rapsoda lo recoge y lo canta y se lo entrega al pueblo. Eso es un sistema.
A:
Sí.
S: La poesía
es un hecho histórico también, si bien funciona en un tiempo
distinto que no coincide con el tiempo de la historia, llega. La mayor
dificultad que tiene a veces la poesía, incluso como elemento de
comunicación o de influencia, es que la gente funciona en otro
tiempo. Yo leí por ejemplo poemas de hace 30 años, anoche,
¿te acuerdas? Yo les dije: éste poema fue escrito hace mucho
tiempo, y la gente gritaba: ¡Ah! no sé qué, porque
estaba entusiasmado y ese poema tenía como 30 años y de
pronto escribes el que hiciste en la mañana y todos se quedan así,
nadie se mueve, eso es un tiempo distinto. Hacer la poesía para
moverse en ese tiempo histórico tan particular hace que a eso que
hemos llamado sistema se agreguen en otros factores.
Yo no
creo que el poeta recibe todo de arriba, que no tiene nada que estudiar
porque ya el dios se lo
, o que es como Mahoma que está recibiendo,
a través de Gabriel, lo que dice Alá y bueno, por eso Mahoma
era analfabeta, no sabía leer ni escribir. Sócrates nunca
tampoco escribió nada y Jesús tampoco, bueno.
A: Moisés
también.
S: ¡Claro!
Ahí está exactamente. El poeta necesita, según la
cultura, una determinada formación, la va adquiriendo y luego diría
que la ciencia tiene su papel en todo esto del mapa genético, nosotros
somos todos bisexuales, hay gente que es trisexual, pero nosotros somos
bisexuales, uno participa de la bisexualidad y participa si se puede hablar
de una cultura de la mujer, o de una cultura femenina, una cultura masculina.
Uno participa de ambas, suponiendo que existan de alguna manera comportamientos
propios de cada género. Uno participa de eso también y participa
de muchas otras influencias que antes no se tomaban en cuenta, por lo
menos Sócrates o Platón no la tomaban en cuenta, que son
todas las influencias. Lo múltiple, lo híbrido van conformando
tu propia personalidad.
A: Sí,
cada uno está formado por muchas personas.
S: Y además
somos también mensajeros, trasladamos los discursos de otras personas
que de alguna manera se entretejen con el nuestro. Es decir, nosotros
también somos un sistema. Luego, está el receptor, para
no hablar de demos como se dice el público. Yo puedo imaginar
receptores pero no un público, no un mercado, es decir, yo digo,
exagerando, que pueda que escriba para la humanidad. La humanidad pueden
ser dos personas o seis mil millones.
Alguien,
que se ocupa de un estilo o de tu obra, se leyó toda tu obra, y
otro escuchó tres versos y otro dos poemas. Otro leyó un
libro. Esa masa ahí, pequeña o regular o grande de receptores,
tiene de tu discurso una percepción muy diversa y a su vez, esa
masa de receptores puede que sea en parte modificada, no todos solamente
algunos, por lo que tú planteaste. Pero, si tú estás
vivo y eres contemporáneo de ellos, ese reflejo te puede llegar
a ti también y te transforma . El receptor es también un
sistema. La poesía viene a ser todo ese sistema formado por varios
sistemas o mucho más complicado...
Un fenómeno
único
A:
Este festival, yo siento que éste es un país tan quebrado.
Creo que la respuesta de la gente hacia los poetas ha sido también
como una respuesta a esa fractura, ese dolor que tienen todos encima porque
todos parecen que tienen un familiar, un amigo o alguien que ha caído.
S: Una gran
respuesta colectiva.
A: Sí,
como que hay otra salida ¿o es otra?
S: Cuando
fuimos a la cárcel de Bellavista que terminó todo, una cárcel
que está súper poblada, una cárcel especial porque
está muy cuidada, tú ves que barren, limpian, tienen sus
tiendas, pero están super pobladas, vimos una celda que habían
como 4 ó 5 tipos amontonados y más allá de lo opresivo
que resulta cualquier prisión, ellos tienen un sistema cerrado
de televisión, circuito cerrado.
A:
Están observados.
S: Se hizo
la lectura de poesía en una
A: La
capilla.
S: La capilla,
al mismo tiempo funciona como un pequeño teatro, hay un coro ahí
en la prisión, cantaron el Himno a la Alegría,
de Beethoven. Luego vino la lectura, y volvieron a cantarlo al final y
todo el mundo se agarró de la mano y hacía así
Es impresionante,
hablando de la paz, de la libertad y todas esas cosas. En cierto momento
tú no sabías en dónde estabas.
A: Han
tratado de llevar el festival a todas partes, por ejemplo ayer fui a un
recital que era en un barrio.
S: Creo
que fuimos también al barrio Santa Cruz, un lugar muy carenciado,
de mucha violencia. Ahí han hecho un pequeño teatro y estaba
lleno. Había niños, jóvenes. Repleto.
A: Sí.
S: En cuanto al desarrollo internacional del Festival, en cuanto a
su contenido, yo creo que es un fenómeno único en el mundo.
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