Pedro Shimose
Nació
en Riberalta, Bolivia, en 1940. Poeta, narrador, ensayista, periodista,
desde 1967 ha publicado una decena de libros de poemas entre ellos: Triludio
en el exilio (1961); Sardonia (1967); Poemas para un pueblo
(1968); Quiero escribir pero me sale espuma (1972), libro con el
que mereció el Premio Casa de las Américas; Caducidad
del fuego (1975); Al pie de la letra (1976); Reflexiones
maquiavélicas (1980); y Bolero de caballería
(1985). En 1988 publicó en Madrid, Poemas, un volumen que
recoge toda su poesía. Publicó asimismo Riberalta y otros
poemas (1996); y No te lo vas a creer (2000).También
es autor de un libro de cuentos, El Coco se llama Drilo (1976);
un Diccionario de Autores Iberoamericanos (1982); y una Historia
de la Literatura Latinoamericana (1989). En 1999 recibió el
Premio Nacional de Cultura en su país. Su obra ha sido vertida
a once idiomas. Actualmente reside en España.
Las hienas,
siempre las hienas
De Quiero
escribir, pero me sale espuma
Buscan tu papagayo,
una chequera, algún discurso.
Exhuman tu uniforme, lo descuelgan del ropero,
fotografían tus huesos y analizan tus cenizas;
buscan un helicóptero con alambres chamuscados,
con jabalíes escondidos en tus botas, con buitres
y petunias florecidas en tus charreteras.
Registran tus mariposas, examinan tus radiografías,
hurgan tu basilisco, tu calavera y tus medallas;
revuelven tu gorra, tus calcetines, en busca de un poema,
buscan una llamarada y un paracaídas con nubes y aguaceros.
Pasan lista
en los cuarteles, revisan los retretes,
registran parques zoológicos en busca de una espada,
mueven cántaros de chicha, remueven genealogías,
Dios los cría y tú los juntas, los reúnes y
complotan
en congresos celestiales y conspiran,
marchan a la catedral, imprimen manifiestos contra el sueño.
No ha sido suficiente.
Las cacatúas alaban tus virtudes en violas paranoicas.
Tus queridas te recuerdan montando en nubes de amor y margaritas.
Los periódicos se suenan las narices con sus pañuelos
sucios;
piden que vuelvas, ¿dónde estás portador de
la paz,
regidor del orden, patriota virtuoso?
Las hienas piden al cielo que tú vuelvas del infierno;
los gorilas piden al cielo que tú vuelvas del infierno;
los cuervos piden al cielo que tú vuelvas del infierno,
pues tu muerte no ha sido suficiente.
Te buscan debajo
de las liendres, en las alcobas y los supositorios.
Profanan tumbas, rompen espejos, patean puertas,
desflecan cortinas, rasgan alfombras, derriban monasterios,
hurtan tus galones, buscan tu papagayo, una chequera, algún
discurso...
|