Entre objetos, respirando(*)
 

Gina Saraceni


 
Nos deshacemos en la lenta quietud de la tarde; frágiles,
sin aliento, tropezamos y caemos desnudos de impaciencia; y
el mar regresa, nos arrastra, nos confunde, nos separa y
tropezamos con nuestros brazos, ojos, manos, bocas,
tropezamos con nuestras vidas y nos miramos con un solo
ojo tuyo y mío y no sabemos hasta dónde somos ciegos de
nosotros, mientras el mar nos aleja y nos hace distancias sin
regreso.

.-.

“cómo explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome”.
(Alejandra Pizarnik)

Cómo quisiera regresar de ti, del hueco negro de mi
memoria despierta.
Se deshacen las algas, verdes, amarillas, se deshacen y nos
deshacen porque ya no hay forma ni sentido y el mundo
retumba sobrecogido de espanto.

.-.

Y quedo insatisfecha y muda, arrimada en el cuarto de
enfermedades y delirios, cerrada, introvertida, inaccesible en
el ostral de una mañana cansada de amaneceres del insomnio,
tropezando con el miedo que mide el espanto de saberme sin
ti y algo me falta.

.-.

No puedo aplaudirle a esta farsa que me hace callar de
tristeza; sin ti no puedo divorciar la ficción de mí
que soy tú, quédate un rato más y llora conmigo flores de
luz.

.-.

Se me escapa el silencio del adentro
que muerde el alfabeto hueco de inútiles palabras.
Sólo creo en el desencuentro
de nuestras manos,

siempre distantes
S(olas).

.-.

Miro a través de tu sueño caliente de mis besos todavía,
y la noche se hace larga tela de Penélope de carne y hueso y
enrancias de viajero, en las tardes de verano, y es la araña que
se mueve en el pentagrama de su sudor tan frágil que parece
tan sólo un hilo de espuma.


(*)Gina Saraceni

Entre objetos, respirando
Colección Vitrales de Alejandría
Grupo Editorial Eclepsidra


Imágenes:

1.Tomado de www.connieimboden.com


 
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