Sugar Free: Un lugar clavado
entre la realidad y la ficción
Por Artemis Nader y José Antonio Parra
Un
grupo de artistas transportado al interior de Venezuela con la motivación
de jugar en el tablero donde las piezas de la realidad marcan los
cuadros de la ficción.
Un registro: Guanare.
Una experiencia: vital y latinoamericana.
Una obra: exposición itinerante y película
sin guión.
¿Quieres saber qué es Sugar
Free?
José Antonio Parra (JAP): ¿Cómo
entiendes la idea del Sugar Free?
SF1: Es una película.
SF2: Hacer un registro era
el interés inmediato pero no sabíamos ni en qué
forma ni de qué tamaño. Nos trasportamos siete personas
para Guanare, actores, productores, directores, fotógrafos,
dispuestos a hacer todo. Un equipo de siete amigos a divertirnos
allá.
Artemis Nader (AN): ¿Porqué Guanare?
SF1: Porque se dio la circunstancia,
sé que conocíamos a alguien que trabajaba en un central
azucarero, en las afueras de Guanare. Guanare ya fue de por sí
una exposición, todo el mundo sabía que nosotros estábamos
allá y la gente se integraba a la película. La gente
de la panadería, los del restaurante árabe. Los únicos
actores somos nosotros mismos, los del equipo, que nos atravesábamos
en el medio para probar los escenarios.
JAP: Eso suena muy neorrealista.
SF2: Es lo que da el presupuesto.
SF1: Pero también, cuánto
te cuesta recrear unas quemas de caña que vimos nosotros
en cien metros de plantaciones. Está todo ahí, ese
fuego no lo podríamos haber hecho igual, son lotes de 20
por 209 metros prendidos completos en llamas. A Steven Spielberg
le costaría 6 millones de dólares. Con lo que le costaría
a Steven Spielberg nosotros haríamos catorce sugar free!
SF2: Inauguramos esta exposición
el 9 de noviembre y ya nos están invitando para España
con nuevos creadores para la muestra. A la vez se está construyendo
la película, sobre la banda musical se están montando
las imágenes, un largometraje que no es un documento ni es
ficción, sino que es todo a la vez.
JAP: O sea, un elemento demagógico.
SF2: Pero todo junto, no reconoces
la parte que es ficción ni la que es documental. El material
que tiene podría ser un material de documento, hay actores,
hay ficción, pero ellos se integran a la perfección
con la gente de Guanare entonces no reconoces cuando hay ficción
ni cuando no la hay. No hay límites.

SF1: Todo el material que usamos
lo editamos en París.
SF2:
De Guanare nos fuimos a París.
SF1: Guanare, París,
Nueva York.
JAP: Ustedes viajan bajo la protección de Tibisay
y la Virgen de Coromoto. ¿Y la dirección actual de
su estilo? Aparte de los viajes y la apertura que les ha dado “Sugar
Free”
SF1: En las exposiciones en
Nueva York y en España se van a seguir integrando creadores,
cargando de contenido. Nosotros invitamos a todos a participar,
se suman entonces todas las disciplinas del arte. Hay teatro, bailarinas,
coreografías, esculturas, ropa, guiones, tortas, piñatas.
Por ejemplo, las piñatas fueron hechas por Tony Ferrari,
un artista, un creador de piñatas, nosotros le pedimos una
piñata que sea una pistola 9mm, con la bandera de Venezuela
dividida. Es como un muestrario de lo que pasa, como una célula
de la que sacas el ADN y puedes tener todo el cuerpo y sigue el
proceso abierto. Luego, está la posibilidad de más
audiencia dentro del mismo concepto y, por otro lado, la película
que se está proyectando para que entonces tenga una audiencia
aún mayor.
SF2: La película construida
igual que todo, con esa misma flexibilidad y donde la narración
es musical.
SF1: Música e imágenes
que de alguna forma se combinan.
SF2: La música la relacionas
con quien la canta y como la canta y con cierto segmento, cada espectador
tiene una lectura. No es cerrada.
JAP: Ahora, ese registro se convierte en una suerte de performance
cuando estás en Caracas.
SF1: Lo que pasa es que nos
fuimos con una idea que no estaba muy clara pero cuando llegamos
allá nos dejamos llevar.
SF2: Uno va interactuando con
las personas y con las cosas que tienen que ver con todos nosotros
como venezolanos.
AN: Con nuestra historia, por ejemplo las canciones, uno
ha vivido con todas esas canciones.
SF2: Claro, ese repertorio
latinoamericano es parte de la vida en todos lados de Venezuela.
Lo que hicimos fue agarrar cositas de aquí y de allá
y armarlo en un sentido que no cerrara significados, sino que los
abriera. Todo está mezclado. Nos invitaban los de la panadería
porque eran árabes, nos metimos en el prostíbulo y
sus camerinos, los pusimos como si nosotros los hubiéramos
creado, pero eran escenarios que ya estaban creados. Cualquier persona
como tú llega y de alguna manera se relaciona con eso, tiene
que ver contigo pero no sabes cómo, y no tiene intención
de explicarlo tampoco.
AN: Simplemente, está ahí.
SF1: Eso es lo importante en
este trabajo, que la explicación no confine hacia una cosa
cerrada, literal. Es difícil que quede siempre abierto. Ahora
que estamos haciendo la película por ejemplo, no sabemos
si tenemos todo el material, porque es el mismo proceso el que va
diciendo…
AN: Hacia donde va…
SF2:
Esto es como ir sobre una ola. La idea es mantenerse sobre
la ola, arriba, manipulando todas las cosas que están ahí.
JAP: Inexplicación que está viajando.
SF2:
Y que se va dando por aleación natural.
SF1: Lo que no queremos es
cerrar los sentidos.
AN: Encasillarlo en una historia de algo.
SF1: Van pasando unas cosas
tras otras y no las puedes encasillar…
AN: El prostíbulo se veía muy moderno.
SF1: Es parte de la ilusión.
En Caracas yo me imagino que los hay, yo vivo en París y
tampoco he visto una tecnología de luces tan impresionante
como la que había en Guanare, ese juego de luces debe costar
una fortuna, las luces se movían al ritmo de la música
que tú querías, con estrellas, rayos, corazones. Todo
se integraba en una súper producción.
AN: Y la mujer detrás de unos velos, ¿está
conectada con la Virgen de Coromoto que está en Guanare?
¿Y la foto de la Iglesia?
SF1: La virgen ya tiene su
casita.
JAP: O sea hay una mezcla de la mágico-religiosidad.

SF1: Es todo lo popular.
SF2:
La india Tibisay encadenada con un discurso de Chávez.
SF1: Nosotros fuimos el primer
día de un paro general.
JAP: El diez de diciembre.
SF1: Ahí empezó
el trabajo.
SF2:
No estamos comprometidos con nada pero se volvió más
interesante proponer un proyecto donde se pone de manifiesto un
comunismo sin compromiso. De pronto se recrea todo un sentido en
donde participa el pueblo, donde todo el mundo tiene una ubicación
y nosotros los involucramos en un mundo que cada quien siente como
suyo. Eso nos pareció más interesante que una película
donde tú tienes que proponer un sentido que el espectador
va a leer.
SF1: Hay un reconocimiento
colectivo, cada frase de una canción no solo la relacionas
con la imagen, sino con todo lo que significa la canción
para ti.
AN: Los recuerdos.
SF2: Manejamos las circunstancias
pero no los sentidos.
SF1: Todo está abierto.
JAP: O sea lo que hacen es un traslado de personajes de
un ambiente a otro y así van.
SF2:
Más bien un traslado de situaciones y una proposición
donde el sentido de la exposición se abre más hacia
la intervención. El marco normal de la exposición
está roto, o de alguna manera cuestionado. Aquí no
hay curador. La receptividad de la gente es inmediata porque no
hay ningún cedazo, lo que está ahí es lo que
está ahí y cualquier persona lo recibe.
SF1:
Y la narrativa es muy amplia porque se da a través
de la música.
JAP: A través del feeling.
AN: De la música, pero también de ciertos
escenarios. Porque está la peluquería y la discoteca
por ejemplo.
SF1: Escenarios comunes a la
vida de todo el mundo. Una piñata, la torta, un baile.
AN: ¿Y todas esas experiencias las recogieron en
Guanare?
SF1:
Todas. Son experiencias no solo de Guanare, sino de la vida.
JAP: Experiencia vital.
SF2: Nosotros lo reconocemos
inmediatamente como algo venezolano, pero si tú trasladas
eso a una audiencia inglesa, para ellos lo que está sucediendo
es un milagro!
SF1: Y para nosotros es la
vida diaria. Nadie se alarma. Nadie se da cuenta.
SF2: Es a lo que estamos acostumbrados.
SF1:
Desde el principio se planteó que el recorrido de
la exposición fuera abierto y con la posibilidad de tener
muchas audiencias, y eso se logró.
SF2:
Y directo. Que no hubiera intermediarios para leerse.
SF2: La ficción y la
realidad no tienen límites.
AN: O sea, se podría decir que Sugar es para que
cada quien haga su proceso.
SF1:
No es una película sobre Guanare, sino apoyada en
eso para abrirte.
SF2: La película no
está comprometida con la comunidad, es un muestreo de cosas
que pasan.
AN: De cosas cotidianas.
SF2: Esto pasa en cualquier
pueblo de Venezuela y hasta en la ciudad.
SF1:
Lo que pasa es que en los pueblos por su construcción
dilatada se leen más esas cosas. Aquí en Caracas estamos
demasiado apresurados.
SF1: Por eso se llama Sugar
Free.