Lo hemos dicho: la acción
comienza en horas de la tarde.
Voz grabada (sonido estereofónico):
Hace años dijo Ramón Gómez de la Serna: “Todo se va juntando
en una nueva línea del nuevo arte nuevo”. Distinguidos amigos,
muy buenas noches.
Las palabras y la acción en unos segundos llegarán, no están
o por lo menos no lo parecen,
encuadradas en los cánones habituales.
No intentamos dar satisfacción a nadie, ni a ninguna clase
de tragedia en el mismo hecho de vivir, y de ningún modo a
la atmósfera –tan en boga– de sueños, complejos, etc., etc.
Freud con los todos los respetos y afortunadamente no está
con nosotros.
Tampoco es un acto supra cerebral, al decir, susurrantes o
en alta voz, palabras que más de uno
–los que así son lo saben– consideran absurdas e incomprensibles.
Lograr esto sería una maravilla para nuestro experimento.
Todos ustedes saben que este pícaro mundo, hoy cosmopolita
y complicado, tiene recelo al opinar sobre el arte nuevo...
Cuando lo hace. ¡Jamás está en lo inesperado! Rechazamos lo
falso, nos repugna. No significa nada. En esto es donde este
esbozo de monólogo reacciona.
Lo nuevo tiene que sorprender aunque los primeros sorprendidos
seamos nosotros mismos.
Distinguidos amigos, ¿han pensado en que si el nuevo día les
dijese en qué consiste su novedad, nadie entendería una sola
palabra?
Nuestro cuento es un golpe antiguo, ¡feroz! Pero no se asusten
porque no hay suicidios, “el suicidio es todavía una hipótesis”,
no es mía la frase, es de Antonin Artaud. Pero hay otra, de
Apollinaire, que quizás sea mejor: “El suicidio es una palabra
mal hecha, lo que mata no es igual que lo que muere”.
Estamos seguros de que comprenderán eso de que las enciclopedias
llaman absurdo... Que en realidad no es otra cosa que la propia
verdad.
Por tanto, para tener derecho al sueño, su voz y su lección
no deben quedar perdidas por las estrellas. El doctor Marañón
también nos dijo que “la herencia con que nacemos es tan sólo
una invitación para seguir un determinado camino”.
Cualquier semejanza que pudiere existir entre el personaje
y yo que soy el autor es una fortuita coincidencia que no
hay que tomar muy en cuenta, entre la ficción y la realidad
existirán más de dos puntos de contacto y la veracidad
de los hechos es relativa.
Quizás todo esto les aclare algo o por el contrario se los
oscurezca más, a lo mejor no se les cierra la herida luz,
abierta en los cielos maravillosos de Venezuela.
Y si como dijo el pintor español Pablo Picasso, “el ruiseñor
canta mal”, no se inquieten, porque este es el gran secreto
del teatro...
La sorpresa.
Que es en definitiva la base de todo espectáculo.
Les recuerdo que está prohibido hablar y fumar, pero, los
claveles pueden olerlos... ¡eso sí! (aspirar.)
Cuando las palabras quieran salir, no habrá tiempo...
Ya empezó la contradanza.
La luz cae
totalmente
Maurice Ravel. Minueto sobre el nombre
de Haydn. Angel Rec. 35.273.
DC-8 en vuelo, Disco Westminster Nº Wss-1.
Personaje:
Si supieran lo graciosa que era la historia.
Daba risa aquel ser que tenía la manía de recordarlo todo. ¡Lo
recordaba tanto, que aún hoy lo estoy escuchando!
¿Ustedes no?
¡Qué lástima que la telepatía no se practique como un deporte!
Pausa
En todo, había demasiada angustia humana y demasiado
viento.
Créanmelo, daba risa.
¡Mucha risa!
¡Demasiada para ser verdad!
Pensándolo bien, y sin precipitarnos, creo que su historia era
muy semejante, ¡sí!...
Muy semejante a otras historias, que de su lado tenían mucha
semejanza con la de él.
Miles Davis. Jazz Track “Ascensor
para el Cadalso”. Col. Tl. L268.
Pausa
¿Era?
¿La dramática permanencia de su imagen?
No. ¡Nada!...
Paralizado de pronto, todo se le hizo noche, y el viento...del
que les hablé al principio, ¿recuerdan?
¡Y el viento se lo llevó con él!
¿No les parece graciosísimo?
¿Nunca les dio miedo la soledad?
¿La han podido llenar de alguna forma?
Confidencialmente les diré que no me agrada la soledad, pero
si me guardan el secreto, les diré también que tampoco me desagrada.
¿Les ha oprimido la tristeza del corazón?
¿Alguien ha buscado su taquigrafía dolorosa?
¿Se creen capaces de comprender lo inexplicable?
Pausa
El de la historia sí, sabía lo que era la noche, sabía también
aquello de: del sentimiento a la forma,
de la forma al pensamiento,
y del pensamiento, naturalmente, a la pasión.
Lo sabía tanto, que cuando contaba la historia, se fatigaba nerviosamente,
¡tanto que él sí!, él tenía su soledad llena.
Pueden creerme, es más, ¡tienen que creerme!
Pero, llena de tormentos, de penas, de trabajos, de miserias.
Pausa
¿Alguno de ustedes ha tenido una vida seductora?
Pausa
Excelente panorama, ¿verdad?
¿Qué es lo que sucede?
¿Por qué me miran así?
No, ¡si no hablamos de nosotros! Estamos hablando de la historia,
de la noche… ¡Llevamos ya un gran rato hablando de ella!
¡De la historia!
¡Y de lo que tenía! Tenía miedo, miedo a la muerte, de que lo
sorprendiera dormido.
La noche, esa, de la que estamos hablando, ¡que la recordamos!
Perdón, que él recordaba… Era…
Pausa
¿Cómo era?
Lo único que recuerdo es que lo vi rodeado de un destino de
triste señor.
¿Cómo podría describírselo a ustedes?
¿Cómo hacer un retrato fiel?
¡Los retratos jamás son fieles!
Pregúntenle a las actrices o a las señoras que cuidan las gallinas.
El retrato que yo quiero hacer es otro, es de otro tipo. Es
decirles a ustedes que era... que tenía una cosa extraña. Daba
la impresión de que estaba envuelto con el instinto de la creación.
En realidad era un iluso, ¡sí!
Sí creía que su historia, la que él contaba, podía tener solución.
Pausa
¿Era…?
Pausa
¿Cómo era…?
¡Hermoso, muy hermoso!
¡Sabía soñar…!
Pausa
¿Señora, ha soñado usted alguna vez?
Pausa
Quisiera preguntarle si le interesa algo de todo esto.
¿Porqué?
¿No entiende nada…? ¡Mejor!
¡Muchísimo mejor!... Resultaría aburridísimo el que todo se
entendiera.
Pero en cambio, podría preguntarle…¿Es muy indiscreta la pregunta?...
Pero es… es sobre…?
No!... Mejor no…!
Y a que usted señor, me dirá… que todo está claro…
¡Y lo dice usted!, que soporta la existencia, y que se ha dado
mil veces cuenta, perdón...30… 40… 50… 60…de que las cosas no
estaban calculadas, digámoslo teatralmente, ¡más que para una
sola presentación!
Desvanecida la ilusión o la novedad, no produce el menor efecto.
Están olvidando que nos encontramos en pleno juego libre, ¡sí!,
¡tratamos de dominar la estética!
¡Somos defensores del realismo estético!
No hay la menor duda de que la estética es mucho más elevada
que la ética. ¿O es que la hay?
¿Alguno…?
¡Perdón…!
¡Ninguno sabe lo que es la estética!
A la larga fatigan demasiado las individualidades, por lo general…
están desprovistas de interés.
Claro que… ¡el público siempre ama lo que no entiende…!
Por ejemplo… ¡el canto de las sirenas!
Todos lo han oído, ¿verdad?
¡Lógico! Totalmente hipnotizados!
¡Exactamente igual que todo el mundo!
Quieren recordar… si alguna vez escucharon…
No sean ilusos… ¿Quieren ser como el de la historia…?
¿No hay nadie en la sala que, mientras me cambio de camisa,
pueda relatarnos algo?... Así daríamos un nuevo giro a la historia…
se haría la acción más simple…
Sobre lo que sea…
Me están diciendo que no hay nadie… ¿qué?
¿De verdad?...
¿Porqué?
¡Como!... ¿Qué?...
¿Qué no sería conveniente…?
¡No entiendo…! ¡Estoy igual que ustedes!
Lo siento mucho… pero…
¿No es posible que entre ustedes…?
¡Dios Santo…!
¿De verdad que no hay nadie que pueda contarme el vuelo de una
gaviota…?
¡Qué desilusión!
En todo teatro tiene que haber siempre un escándalo…
¡el que sea…!
Así es, como se hacen los ilustres teatros.
Sonidos de la ionosfera.
Cook Laboratorios. Stanford, Conn. Disco Nº 5012.
Gran silencio
Esta historia que les estoy contando,
es una historia que no tiene flores,
ni ríos,
ni columpios.
Es esa historia, que siempre hay alguien que la cuenta,
y que si somos sinceros,
a ninguno le interesa…!
Claro que ustedes con toda razón dirán…
¿Para que hemos venido, entonces?
¿Para no comprender?...
¡No…! Yo aunque difícilmente… recuerdo algo…
Recuerdo su voz, ¡sí!...
Les confieso que me sentí sumamente atraído por ella…
Pero, ¿cómo era la voz…?
¿Era…?
Pausa
¡No…!
¡No…!
¿Era una voz…?
Sí…
¿Pero, cómo era…?
Dudando
¿De poeta…?
¡No…!
¿De músico…?
¡No, no! ¡Tampoco!
¿De físico…?
Muchísimo menos… ¡No…!
¿Cómo era…?
¿Cómo era…?
Era, ¡lo recuerdo ahora…!
Una voz lejana llamando… parecía que soñaba algo…
¡Sí… sí!... ¡Algo así, como si quisiera vencer a la muerte!...
Pausa
Era, ¡no sé si sabré, explicarme claramente…!
Pero era… como si voz fuera, de las voces que hacen vivir… o
de las voces que matan.
Pausa
¡Perdón…! ¿En la sala no habrá un otorrinolaringólogo…?
Pausa
Si lo hay… ¿podría explicarnos este fenómeno de la voz…?
¿Carece de sentido mi pregunta…?
¡Mil perdones…! Pero…
Es que recuerdo más aún… ¡Su voz estaba llena de temblor, por
lo tanto, y aunque mi pregunta no tenga sentido, por lo menos
el sentido que ustedes le quieran dar, quiere decir que estaba
viva…!
Es cierto sí…! que le gustaba hacer sueños, perspectivas, distancias…
sí…!
Parecía como si el esqueleto de un ángel rodase las grandes
escaleras por donde siempre se sube...
Gene Kruppa. “Sing, sing, sing”
Clef Records – MGC 627
Gritando
¿Cómo dice?
¿Qué…?
¿Se escucha el pulso...?
¡El corazón!
Gran silencio
Me entusiasma dibujar, no sé... ¡pero me gusta...!
¡Sobre todo perspectivas!
La perspectiva, qué importante es, ¿verdad?
La historia que les estoy contando... no tiene perspectiva.
¡Podríamos hacer una...!
¡Una que nos lleve a la voz...!
Si no a la misma, por lo menos a otra...
¡Una máquina podría hacerlo...!
En la televisión... en la radio... en los discos,
¡todo el mundo tiene una voz!
La lógica es aplastante... Pero ninguna es la voz de la que
les estoy hablando.
¡La nuestra es otra...!
¡Sí...!
Pausa
¿Cómo era...?
¿Cómo era...?
Había perdido la ambición o el hábito por las culpas de todos
los días...?
¡Es divertido ver cómo se complica todo...!
Perspectivas,
voces,
historias,
ángeles,
máquinas,
¡y todavía sin decirles a ustedes... algo, de algo...!
¿Algo?
¿No les suena esto... excesivamente hueco...?
¿No estaremos en una cueva?
Llamando
¡Oééééé...!
¡Oééééé...!
¡Oééééé...!
Pausa
Acabo de recordar que no tuvo nunca años numerados, que nunca
se acostó en la yerba y que tampoco clavó mariposas en la pared
de su cuarto, ni banderines de equipos de natación...
Es cierto, ¡sí!, que le gustaba hacer sueños, perspectivas,
distancias... ¡sí...!
Y también es cierto que…
¿Quería escapar al peso de la grave existencia…?
Comía manzanas y bebía… ¡sí!, pero… siempre que había un barco
en la bahía azul…
¡Es maravilloso…!
¡Lo estoy recordando todo…!
¡Sí…!
¡Tenía ojos…!
¡Sí…!
Pausa
¿De qué color…?
¿De qué color…?
¿Tristes…?
¡Sí…! De eso estoy completamente seguro…¡muy tristes…! Iguales
a los de un animal…
Pero… de que color…?
Pausa, con decisión
¡Ah!... ¡esa es otra historia…!
Sería imposible contarle dos historias a la vez…
¡Sería el cuento de nunca acabar…!
¡Sería todo tan infinito…!
Triunfal
¡ Eso…! ¡Sí…!
¡Miraba al infinito…!
¿Qué buscaba…?
¿Qué pretendía…?
¿Para qué…?
¡Buscaba su voz…!
Exactamente igual a como nosotros la estamos buscando…
Gran silencio
Olía a pino, era un pino del mar…
Tenía miedo, ¡lo más natural del mundo…! ¿Era…?
Mejor dicho: es… Es un ser humano…
¿No lo han visto ustedes en el lobby de esos grandes hoteles
en que se hospedan cuando viajan, para hastiarse más de su tremendo
hastío…?
Lógico… Imposible verlo… Siempre lleva puesta una escafandra
de gran profundidad…
¡Lo hicieron distinto de lo que era…!
¡Lo hicieron…!
Estaba en una zanja, lo recuerdo muy bien cuando me lo contó…
en una zanja… donde antes había maíz,
donde antes había amapolas,
y él…
También había grandes globos negros… Muchas ratas… y una tremenda
ballena, negra también… que se tragaba a todos…
Se escondió, agazapado… y le pasó por encima…
¡Por eso, no recuerdo claramente su voz…!
¡Imposible reconocerla…!
¡Había cambiado instantáneamente…!
Pausa
Le presento mis excusas al otorrinolaringólogo.
Silencio
No lo creerán ustedes, pero estoy sumamente preocupado, porque
me es completamente imposible, relatarles la historia que me
contó… ¡Claro que!... Casi me atrevería…
¡No… no…! Carece de interés y no tiene ya voz…
Pudo haberla tenido… eso sí… mas…
también se perdió en la zanja…
Pausa
¡Qué zanja tan extraña…!
Había tenido sangre… Era una fosa sangrienta,
Y ahora crecían cardos, y corría por ella, un río seco lleno
de arcilla.
Los globos, ya no eran negros…!
¿Cómo eran…?
¿Cómo eran, Dios mío…?
¿Cómo eran…?
Yo les aseguro, fui engañado…
total y definitivamente engañado…
¿Les importa…? ¿Verdad que no…?
Pero ustedes también han sido engañados…
No por mí, ¡eso jamás lo haría…!
Pero han sido engañados…
¡Se engañan…!
Igual que los actores… cuya manía inveterada, producida por
el dominio de técnicas avanzadas en la interpretación…, les
hace tomar como propias las vicisitudes y calamidades de los
personajes que ellos dicen vivir…
Pausa
¡Yo, no sé ustedes…! Odio las armas.
¿Qué son las armas…?
No tuve nunca fusta…
Lo único que tuve fue un rosal que me rasgó la piel…
pero no salió sangre…
Brotaban perspectivas,
sueños,
pescados y pelícanos que se suicidaban…
Qué herida tan extraña… ¿verdad…?
Dudando
¿Cómo era…?
¿Cómo era…?
¿Cuál era su voz…?
Pausa
¿La había oído…?
Sí.
Me dijo que nunca había tirado piedras a un nido de pájaros…
y que de donde él era… había muchas higueras,
y que una vez… lo habían llevado de la mano.
Verán que lo recuerdo casi todo…
Menos la voz…
¿Cómo era?
Suplicante
Señoras, ¿no podrían decirme cómo era…?
Claro, señores, que he visto murciélagos disecados,
y alondras, y colibríes
¿Quién no…?
pero,
Al hombre hay que darle imágenes… ¡La realidad le molesta…!
¡Por favor…!
¡Ayúdenme…!
¿Cómo era su voz…?
¿No se dan cuenta de cómo estoy…?
¿Cómo estoy…?
¿Enloqueciendo…?
¡No…! ¡No…! ¡Eso es otra cosa…!
¡Creo que todo es leyenda….!
Creo…
¿Ustedes no creen…?
¿Ustedes no creen que los poetas viven en una hornacina de cristal…?
¿O son de los que piensan… que quiero hacerles creer en una
historia… que no existe más que en mi imaginación…?
¿Creen que me burlo…?
¡Nada de eso…!
Si me han visto beber, es porque respiro difícilmente,
¡Bebo viento…! ¡No whiskey…!
Y eso que me han dicho que es un gran vasodilatador…
Intenso
¡Eso…!
Sí… ¡Quiero dilatarme…!
¡Respirar…!
¡Respiren fuerte…!
¡Profundo…!
¡Así…!
¡Se están asfixiando por no respirar…!
¡No…! ¡No deformen la realidad…!
¡No le busquen tres pies al gato…!
¡Busquen conmigo la voz…!
¡Encuéntrenla…!
O sino… ¡busquen un símbolo…!
¿Qué están comentando…?
¿Sobre qué…?
¿Cómo…?
¿Sobre la mala fama…?
No me hagan reír… ¡Puede ser…! Quizás el maniquí que tiene usted
en su casa…
¡No se inquieten…!
¡El maniquí… el rebaño…!
¡Es igual…!
Pero, ¡por favor…!
¡No cuchicheen…! ¡Eso, está muy feo…!
Pausa
¿No es cierto que siguen sin entender una sola palabra…?
Es difícil hacerles comprender… pero, lo único que trato es...
recordar la voz…la voz que nos…¡Bah!...Tonterías…!
Abatido
¿De qué sirven los paisajes presentados…?
¿Los campos desolados, o sus cielos luminosos…?
¿Los han tocado alguna vez…?
¡Yo sí…! Por eso los busco… Exactamente igual que la voz que
me estaba contando la historia…
La voz del amigo que tenía la manía de estar siempre recordando
algo…
Que vivía de sueños… ¡Y que tanta risa me causaba…!
Meterse el dedo en la nariz… es feo, dicen incluso que es de
mala educación…
Pero cuando uno pone en dedo en la llaga… ¡Cómo entra y cómo
duele…! ¿Verdad…?
¡Llega a lo hondo!!
¿No es cierto…?
Nos ha ido pasando el tiempo…
Pero, no los años…
Y no a la historia que les he querido contar.
Esa historia, que un día les haré cuento y que descubierta u
oculta, ¡está…! Vaya si está…!
Lentamente
No deben olvidar que vivir es perseguir y ser perseguido.
La vida del hombre no es más que una constante y agobiadora
lucha por la existencia… pero desde un principio convencidos…
de la derrota total…
Mas la vida no es un par de zapatos viejos que se arroja al
cesto de la basura, al cual todos los días… van a parar los
sueños y mil esperanzas…
¡La vida es una sola y silenciosa cacería increíble…!
Pausa
Esta me parece que es la estúpida historia -perfectamente natural
y lógica- que yo les quería contar…
Créanme, si no es la misma… se le parece bastante… Y como quien
pregunta, a Roma va, sería maravilloso saber si no existirá
una fórmula…¡aunque sea relativa!, que pudiera ayudarnos a salir
de esta mascarada multicolor…
¿Llegaremos a vivir sin espectros…?
¿Podremos un día refugiarnos en la naturaleza y decir con San
Pablo: “Todo pasará, sólo quedará el amor”?
Dibujemos una perspectiva más…
Es posible que en lo inexistente… recordemos la fórmula que
ya no nos hará reír…
Y, ¡quién sabe…! A lo mejor ustedes entienden, de una vez por
todas… lo que les he querido contar.
Los pelícanos seguirán lanzándose a su infinito,
y nosotros, con las gaviotas, seguiremos buscando…
¿Qué…?
La voz.
El sueño,
un reloj,
una mano,
el mar…
En fin… ¡algo…!
Contaremos las flores del campo,
los vientos del Norte,
la violencia elemental de las rocas,
las imágenes transfiguradas
las ruinas,
la alegría,
la esperanza.
¡Cada uno que busque lo que quiera…!
Y,
mientras nos volvemos a encontrar,
yo me llevaré el acordeón.
Y cuando recuerde, ¡verdaderamente… todo! Les avisaré… pero
no para que vengan… ¡no…! Ya que mi insistente cuento se lo
contaré al vacío… al espacio… que es el único que entiende…
Pueden estar seguros de que les escribiré una larga y apasionada
carta… porque esa historia se la tengo que contar…
Cuando vayan saliendo… por favor… déjenme su dirección en la
taquilla…
Y aun cuando ustedes piensen lo contrario, con el mundo…
Yo les diré…
Gunther Schuller. 7 estudios
sobre temas de Paul Klee.
Mercury MG 50282
Si pudiera decir la verdad!
¡Si pudiéramos olvidar los muertos!
¡Si recordase, palabra a palabra, la historia!
¡Si estuvieran abiertas las puertas!
¡Si los días se llenaran de horas frente a los acantilados del
mar!
¡Si encontrara en la calle la voz…!
El fotógrafo.
Quieto…!
Terremoto Harbin-Tehachapi,
Julio 21, 1952. Magnitud 7.75 velocidad x 750: Sismógrafo Benioff,
California.
Cook Laboratorios. Stanford Conn. USA.
Disco nº 5012
Una tremenda explosión. Gran fogonazo de magnesio del fotógrafo.
Jet-707, despegando. Jack Holmman.
Exclusive sound effects—EKS 7253
La voz…!
¿Es esa la voz…?
Los gritos de terror desaparecen en
la violenta
conversación de las gallinas.
Gallinero. Aventuras en cacofonía. Audio Phile.
El telón ha caído estrepitosamente.
Black out final.
Martes 13 de marzo de 1962
Caracas
Todos los efectos de sonido están
en F.D.S
Esta obra fue estrenada en el teatro
Municipal de Caracas el 4 de Junio de 1962, con Eduardo Mancera,
Rolando Peña, Pierre Mauguin, Félix Pérez Colmenares y Elías
Pérez Borges y la mise-en-scène, del autor. |